El diseñador tunecino Azzedine Alaïa murió este 19 de noviembre a los 77 años.

“No entiendes, ¡este es un Alaïa!”, exclamaba Cher Horowitz (Alicia Silverstone) en una escena del clásico noventero Clueless, ante un ladrón que no entendía lo que estaba pasando y por qué una adolescente malcriada estaba tan preocupada por cuidar su vestido. Lo que no sabía el asaltante es que un Alaïa es uno de los vestidos más interesantes y difíciles de conseguir en el mercado. Y Azzedine Alaïa, su creador, fue uno de los más interesantes de los últimos años, precisamente por su reticencia a adaptarse a exigencias comerciales.

Por ejemplo, el diseñador, nacido en Túnez en 1940, evitaba las tradicionales semanas de la moda y prefería lanzar sus colecciones a su propio ritmo. Por supuesto, los distribuidores encontraban esta actitud tremendamente controversial. El emotivo obituario que publicó el New York Times sobre su muerte cita al diseñador de Louis Vuitton, Nicolas Ghèsquiere en el documental (sin título) que dirigió el estilista Joe McKenna diciendo “(Alaïa) cambió completamente mi idea de la moda”.

A pesar de lo controversial de sus prácticas comerciales y académicas (“vestí a las mujeres sobre su cuerpo, con mi intuición. Así fui adquiriendo experiencia”, decía), fue un diseñador adorado por divas como Naomi Campbell (quien lo llamaba Papa) y Lady Gaga, pues sus piezas siempre fueron más que objetos de ropa: Alaïa se esforzaba por hacer de sus creaciones parte de la conversación sobre la cultura del momento, el espíritu de los tiempos.

Happy Birthday @madonna #azzedinealaiaofficial#azzedinealaia#madonna

Una publicación compartida de Azzedine Alaïa (@azzedinealaiaofficial) el

Articulos Relacionados

  • Galería: el lado cómico del reino animal
  • El álbum navideño de Sia
  • Ya está aquí el tráiler definitivo de Las Chicas del Cable
  • X: la película de Maluma