El gin tonic perfecto: consejos de la ginebra Bulldog

Con solo diez años en el mercado mundial, la ginebra Bulldog se ha posicionado como una de las mejores London Dry Gin que existen.

Cuando Anshuman Vohra decidió, en 2006, dejar atrás el mundo de las finanzas, creyó que lo mejor era abrir un restaurante. El empresario de origen indio llevaba más de diez años trabajando en la industrial, desde haber sido analista para JP Morgan Chase hasta vicepresidente del banco mercantil Carl Marks, y estaba buscando una salida que le dejara vivir una vida más amable, menos acelerada. Y, aunque finalmente el restaurante no se concretó, Vohra sí entró en el mundo de la gastronomía: creó la ginebra Bulldog, un homenaje a Winston Churchill y el estilo de vida clásico inglés, que en tan solo diez años se ha convertido en líder en el terreno de las ginebras.

Y es que para entender bien el mundo de la ginebra, cuenta Leonardo Delgado, el coordinador de la marca en Colombia, hay que remontarse al siglo XII, cuando, durante uno de los múltiples brotes de peste bubónica en Europa, los monjes italianos crearon un destilado a partir de enebro que ayudaba a la circulación y tenía cualidades diuréticas. No fue sino hasta el siglo XVII, cuando se popularizó en los Países Bajos, que la ginebra (entonces conocida como “genever”) empezó a consumirse en situaciones recreativas.

Cuando, en medio de la Guerra de los 30 Años entre holandeses y británicos, estos últimos bebieron el líquido tan popular entre sus enemigos, empezaron a llamarlo “Dutch Courage”, o “Valor Holandés”: empezaron a envalentonarse y a ponerse violentos durante la batalla.

Así fue como la ginebra se convirtió en el trago de soldados, pero también de marineros y en general de los barrios bajos del Reino Unido, y, por lo mismo, el más prohibido y perseguido de los tragos. Apenas en el siglo XIX empezaron a aparecer las ginebras legales, que son las que hoy conocemos. Y, entonces, empezó a convertirse en un destilado de lujo.

Aquí es donde se abre paso el mercado para la creación de Bulldog: una ginebra que ha sido sometida a cuatro destilaciones con el fin de crear un producto extremadamente refinado. La denominación que recibe, “London Dry”, significa que los botánicos utilizados en su elaboración han llegado a ella en estado puro; no hay esencias ni adiciones artificiales. Bulldog utiliza 12 botánicos provenientes de los países más influyentes en la historia de la ginebra: enebro y flor de lis italianos, lavanda de Francia, amapola de Turquía, anís estrellado, regaliz y hojas de loto de China, almendras y limones españoles, angélica alemana, acacia de Indochina o Vietnam, y semillas de cilantro de Marruecos.

La filosofía de la marca es sencilla: portarse mal, de la manera correcta. Vohra aprendió a amar la ginebra de la mano de su padre, un diplomático del gobierno indio y se atrevió a romper las reglas de lo establecido, dejando atrás el camino de las finanzas, pero armándose de todos los conocimientos necesarios para montar un exitoso negocio. Portarse mal, entonces, es romper las reglas, pero hacerlo de la manera correcta es, como con Bulldog, de manera elegante.

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