Negroni: la reinterpretación de un clásico

El próximo 7 de septiembre se elegirá en Bogotá la mejor versión de un negroni. Entre los jurados se destaca la presencia del argentino Sebastián Atienza, uno de los bartenders más reconocidos de Latinoamérica.

“No se quede en su vida sin probar un buen negroni”, decía un columnista español hace un par de años. Y es que este coctel de origen italiano, que sirve como aperitivo o para tomar varios a lo largo de una conversación, era el favorito de escritoras como Marguerite Duras y de cineastas como Orson Welles.

Su encanto radica en mezclar campari, ginebra y vermut, en un vaso old fashion (un vaso con poca altura, pero ancho) con varios cubos de hielo y unas rodajas de naranja.

Simple, pero con gran carácter y personalidad, fue descubierto por casualidad por el conde Camilo Negroni en los años veinte. El conde, que era un cliente asiduo del café Casonni, en Florencia, estaba aburrido por tomar siempre el mismo coctel Americano (campari, vermut y soda), así que le propuso a Fosco Scarselli que le agregara ginebra en vez de soda. Y así nació el coctel que lleva su apellido.

El campari, una bebida espirituosa de color rojo vibrante y sabor amargo, obtenida de la infusión en alcohol y agua, de hierbas, plantas aromáticas y frutas, que a la fecha sigue siendo una receta totalmente secreta; la ginebra, una bebida alcohólica que se obtiene después de ser destilada y aromatizada con bayas de enebro y otros botánicos; y el vermut, un vino macerado en hierbas, logran la mezcla perfecta.

Y en esa búsqueda de perfección, un equipo del Gruppo Campari se puso en la tarea de encontrar la mejor reinterpretación del clásico coctel italiano. Luego de recorrer distintas barras del país, se seleccionaron a cinco finalistas. Por Bogotá, Janeth Ávila (La Brasserie), Andrés Suárez (Leon Mozzarella), Oz Marin (Revellion Bar) y Carlos Bolaños (Cabrera). Además, por primera vez se eligió una propuesta fuera de la capital colombiana: Gustavo Lugo, de Barcelona Bar, en Pereira.

El próximo 7 de septiembre, en el Museo El Chicó, estos cinco bartenders estarán preparando su mejor negroni. Los invitados probarán una onza de cada trago y votarán en una urna cerrada por sus dos favoritos.

Los dos finalistas elegidos se enfrentarán por el primer lugar ante un jurado especializado, que en esta ocasión estará conformado por Gina Galvis, gerente de marca de Campari Colombia; Nicolás Reines, sommelier y cantinero de Sommos Experiences; José Rafael Arango, sommelier, crítico y escritor especializado en vinos y destilados, y Sebastián Atienza, un argentino de 32 años, embajador de Campari y quien ha trabajado en destacados bares como Florería Atlántico, en Buenos Aires, y que, además, fue el bartender de la boda del astro del fútbol Leo Messi.

Atienza asegura que su primer negroni se lo tomó hace doce años cuando estudiaba coctelería. “Lo que más me gusta es su balance, simplemente delicioso”, dice. Afirma que sin campari no hay negroni, porque es el corazón del coctel, aunque reconoce que para que sea este coctel tiene que tener siempre partes iguales de campari, un destilado y el vermut de su gusto. “El balance entre estos tres ingredientes es lo que lo hace simple y bello a la vez”.

El ganador recibirá como galardón un viaje gastronómico de una semana a Perú. ¡Que gane el mejor!

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