Así se mueve el Bogotá Wine and Food Festival

Este festival gastronómico rescata los sabores de la cocina tradicional colombiana. Vea las novedades que trae para su sexta edición.

Bogotá es la casa de cientos de restaurantes de Alta Cocina, que gozan de fama por hacer los mejores platos peruanos, americanos, argentinos, japoneses y franceses.

Esta amplia oferta cultural deslumbra a los capitalinos. Sin embargo, hay una tarea que falta por hacer y es: ampliar la variedad de platos del Amazonas, el Pacífico y Caribe.

Este punto débil en la oferta gastronómica de la capital ha sido reforzada por Iris, Gaeleen Quinn y un puñado de chefs, quienes por sexto año consecutivo celebran el Bogotá Wine and Food Festival, hecho para rescatar los sabores autóctonos de Colombia. En 2017 el festival contará con una semana (del 20 de agosto al 3 de septiembre) para reunir a los mejores chefs nacionales e internacionales para experimentar con nuevos ingredientes de la región.

La oferta girará entorno a los sabores que guardan los departamentos de Cundinamarca y Tolima como la leche de búfala, un producto que sólo se consigue en Colombia. Además de ofrecer un amplia gama de sabores orgullosamente colombianos, sus organizadoras quieren exaltar el papel de ‘Las mujeres en el mundo de los hombres’.

“La nueva versión del festival tiene como objetivo rendir tributo a la mujer que cada vez viene tomando más fuerza en un mundo dominado por hombres; nuestro propósito es empoderar a la mujer dentro de la cocina colombiana” cuenta Gaeleen Quinn cofundadora del festival.

Para exaltar el papel de la mujer en la cocina, el evento gastronómico contará con la presencia de la chef colombiana Leonor Espinosa, quien ocupa el puesto número 16 en los ‘50 Best Latin American Restaurants’, junto a otros 20 chefs del Valle del Cauca, Antioquia y Atlántico para mostrar a la mujer y a la cocina colombiana.

Por su parte, la estadounidense Nancy Silverton, propietaria y chef del restaurante Pizzeria Mozza LA (Los Ángeles) y la chilena Carolina Bazán, chef y dueña de Ambrosía (Santiago de Chile) pondrán la cuota internacional.

Esta semana promete complacer a su paladar con platos típicos de Colombia, muestras Occidentales; desayunos saludables; charlas con los chefs invitados y hasta una degustación especial de hamburguesas acompañadas con el maridaje de cervezas artesanales.

Si está buscando otro motivo para asistir al Bogotá Wine and Food Festival le contamos que cada boleta representa una donación a la fundación Escuela Taller de Bogotá.

De izquierda a derecha: Iris Quinn, Luz Beatriz Vélez, Antonuela Ariza, Maria Jiménez Naranjo y Gaeleen Quinn. Cortesía: Bogotá Wine and Food Festival

Esta causa lleva 10 años alentando a jóvenes, de los 16 a 28 años, para que se conviertan en los próximos chefs que representen a Colombia en el mundo. “Escuela Taller apoya a todo joven en alto riesgo social de estratos 1, 2 y 3 que estén interesados en adquirir una formación técnica relacionada con la cocina y la preservación de sabores de la región” contó Claudia Ladino, representante de Escuela Taller.

Desde la creación de Bogotá Wine and Food Festival esta fundación ha encontrado un importante apoyo económico que como cuenta Ladino ha servido para que los estudiantes sólo se preocupen por el dinero de los buses, porque la alimentación, dotación y materiales los dan en las sedes Casa Venados (Calle 9 No.8-61); Casa Iregui (Calle 9 No.8-71) y la Estación de la Sabana (Calle 13 No. 18-90).

Este apoyo se ha visto reflejado en la panadería y restaurante Escuela Taller de la calle 9 #8-61 que ofrece los mejores platos de Alta Cocina a precios accesibles para todo el público. Estos jóvenes estudiantes también trabajan en los restaurantes Mini Mal y El Panóptico, del chef Eduardo Martínez.

Andrés Cañón es uno de los aprendices de la Escuela Taller que asiste desde enero de lunes a viernes de 7 a 5 de la tarde para aprender los secretos de esta loable profesión. En tan sólo 6 meses encontró un apoyo emocional y económico en la gastronomía, pues al salir de clases sirve como asistente de cocina en Mini Mal.

“La Escuela Taller ha sido una oportunidad increíble. Aquí me han dado todo. Incluso con los conocimientos que he adquirido en estos meses le pude preparar a mi mamá un delicioso cochinillo” cuenta Cañón, quién está a la expectativa de conocer a los invitados del festival.

Si quiere hacer parte de un festival cargado de experiencias culinarias de Alta Cocina, charlas cercanas con maestras de la cocina nacional e internacional y finalmente apoyar a varios jóvenes en su proceso por alcanzar sus sueños aparte sus boletas en tuboleta.com o por medio del correo electrónico jorgeo@bogotawineandfoodfestival.com.

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