Vinos: La otra España

España guarda un secreto en sus vinos. Un lugar que sorprende con la variedad de vinos que producen sus tierras.

Si algún territorio del vino guarda sorpresas para el aficionado, ese lugar se llama España. A la península arribaron inicialmente los fenicios con la misión mercantilista de intercambiar todo tipo de insumos locales por vinos del Oriente Medio. Les siguieron los griegos, quienes avivaron la idea de convertir a España en un importante polo vitivinícola del litoral mediterráneo, “al otro extremo del mundo”, conocido hasta entonces. Algo similar hicieron los romanos, quienes prefirieron conquistar el centro y norte del país, y lo atravesaron de punta a punta hasta llegar a Portugal.

Todo esto para decir que la totalidad del territorio ibérico fue tocado –leve o profundamente– por la cultura del vino desde hace más de 3.000 años. Algunas zonas han alcanzado notoriedad, como Rioja, Ribera del Duero, Toro, Rueda, Jerez de la Frontera, Penedés, Priorato y, en cierto sentido, Navarra. Pero con 63 denominaciones de origen legalmente establecidas y una inmensa y creciente cantidad de Vinos de la Tierra (VT), falta todavía mucho por explorar y atesorar. Es el caso de Jumilla, Ribera Sacra y Somontano, cuya calidad creciente ya ha puesto sus vinos a la par con muchos de los más reconocidos terruños.

¿Puede imaginarse alguien fuera de España que Baleares, Canarias, Extremadura y Asturias tienen historia, presente y futuro en el vino? ¿O que la histórica Cádiz ya juega en las divisiones intermedias, fortalecida por ambiciones mayores? Posiblemente muy pocos conocen esta realidad.

Pero nunca es tarde para aprender. Tras la firma del acuerdo de libre comercio entre Colombia y la Comunidad Europea –e, incluso, un par de años antes–, se ha comenzado a registrar una romería de nuevas etiquetas, dignas de tantear. En su mayoría, los recién llegados ostentan en su pecho la presea de haber alcanzado el añorado estatus de Denominaciones de Origen formal. Pero otros conforman el nuevo grupo de VT, donde existe una mezcla –y hay que reconocerlo– de exponentes destacados y apenas normales. Pero son estilos refrescantes frente a las gloriosas marcas de siempre.

Invito a sondear estas bodegas y estos nuevos predios del vino, porque se llevarán más de una sorpresa.

DO Jumilla
Castillo de Luzón Crianza, 2010
Bodegas Luzón
Variedades: Monastrell, Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Merlot
Añejamiento: 12 meses en barricas de roble francés y americano
PVP: $41.000 / Clos / Tel.: 1 545 5155 / Bogotá

La DO Jumilla, en el sureste español, fue reconocida oficialmente en 1966. Desde entonces, ha deslumbrado por su esfuerzo de recuperar tradiciones heredadas de la romanización hispánica. Cada tipo de uva se elabora por separado y luego se mezcla con las demás. Estamos ante un vino que entrega más de lo que cuesta. Es sabroso, suave, con aromas a especias y frutas maduras. Bébalo: hasta 2020. Alc.: 14 %.

DO Navarra
Gran Feudo Rosado, 2012
Bodegas Gran Feudo, Grupo Chivite
Variedades: principalmente Garnacha
PVP: $40.000 / Vittis / Tel.: 1 488 4908 / Bogotá

Menos conocida que la Rioja, la DO Navarra también ostenta vínculos con el vino desde la colonización romana, e, incluso, antes. Hay evidencias de que la Vittis silvestris existió allí hace cinco millones de años. Propiedad de la antigua familia Chivite, Gran Feudo sobresale por sus rosados de Garnacha. Este 2010 es intenso, fresco, cítrico y equilibrado, con aromas a frambuesa y cereza. Bébalo: ahora. Alc.: 13 %.

DO Ribera Sacra, Galicia
Lalama, 2009
Dominio do Bibei
Variedades: Mencía y otras
Crianza: sobre levaduras y en barricas de roble
PVP: $105.400 / Zona K Importados / Tel.: 1 679 6280, ext. 11

Además de Ribeiro, Valdeorras y Rias Baixas, Galicia tiene en Ribera Sacra otra fuente de vinos con carácter. Este Lalama se elabora principalmente con uvas tintas como Mencía (90%) y toques de Garnacha, Brancellao y Mouraton (muy gallegas). Expresa una buena acidez y sensaciones a cereza, con evidentes sugerencias minerales y especiadas. Es una buena sorpresa. Bébalo: hasta 2017. Alc: 13 %.

VT Cádiz
Finca Moncloa, 2006
Bodega González Byass
Variedades: Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot y Tintilla
Crianza: 9 meses en barricas de roble
$71.900 / Marpico / Tel.: 1 623 5566 / Bogotá

Gadir (luego Cádiz) fue el enclave fenicio más importante de la antigüedad, fundado en el siglo XIII a. C. y situado en la parte occidental del Mediterráneo, a las puertas del océano Atlántico. Su apuesta por los tintos se ajusta muy bien a los cálidos climas del sur. Esta mezcla de variedades sobresale por sus toques a frutos rojos y especias, y su carácter firme, con un fondo achocolatado. Bébalo: hasta 2016. Alc.: 14 %.

VT Castilla
Finca Constancia Parcela 23, 2011
Variedad: Tempranillo
Crianza: 6 meses en barricas de roble
$36.500 / Marpico / Tel.: 1 623 5566 / Bogotá

La región de Castilla-La Mancha, tan representativa de la esencia española, ocupa un importante lugar en la elaboración de los vinos ibéricos. Aquí, por ejemplo, tiene asiento el mayor viñedo del planeta. Las altas temperaturas en primavera y verano arrojan un vino frutado con aromas complejos y aires silvestres, y una potente sensación de elegancia en boca. Tiene un largo final. Bébalo: hasta 2016. Alc.: 14,5 %.

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