Bitcoin: ¿Panacea o espejismo?

Ha escuchado hablar de bitcóin, pero no tiene ni idea qué es ni cómo funciona. Con esta guía entenderá cómo trabaja esta cibermoneda, si es legal o no en Colombia y las recomendaciones que hacen los expertos sobre su inversión.

¿Ciencia oculta o inversión sin igual? A estas alturas, la mayoría de nosotros ha escuchado hablar del bitcóin o moneda virtual, creado en 2009 con la promesa de revolucionar los mercados financieros. Pero muy pocos saben para qué sirve, cómo y dónde se consigue y si se trata de un medio de pago seguro.

Lo cierto es que más de 100.000 comerciantes en el mundo transan hoy bitcoines en más de 92 países que aceptan este instrumento financiero digital, de los cuales 6.000 tienen presencia física. Además, existen más de 13 millones de billeteras virtuales creadas por las personas que hacen transacciones con la cibermoneda.

El número de operaciones con bitcoines viene creciendo a tasas anuales de 55 % en los últimos dos años y actualmente se realizan 261.621 transacciones diarias, muy lejos de los volúmenes de pagos hechos a través de sistemas transaccionales, como transferencias electrónicas entre cuentas del sistema financiero o pagos con tarjetas (en la Unión Europea, por ejemplo, se concretan, en promedio, 49,3 millones de transferencias electrónicas por día).

Lo primero que llama la atención de esta cibermoneda, que no está regulada por ningún banco central y cuyo precio se rige por el principio de la oferta y la demanda, es su volatilidad: de un día para otro su cotización puede aumentar o caer de forma desbordada. El pasado 28 de agosto, por ejemplo, un bitcóin se cotizaba en $12.799.590, mientras que al día siguiente su precio era de $13.342.222.

Y la gente, al ver que su valor está creciendo como espuma y que ya se trepó por encima de los USD 4.000, se pregunta si no se estará perdiendo de una millonaria inversión. Pero, como lo dicta la ley de gravedad, todo lo que sube vuelve a bajar, y como se trata de un medio de pago desregulado –lo que implica que nadie responde por esa plata–, los temores radican en que la moneda digital se desplome, sin más, de un día para otro.

Esto ocurrió no hace mucho, el pasado 17 de junio, cuando el bitcóin se descolgó 19 % –la peor caída desde 2015–, después de que su valor pasara de USD 3.000 a USD 2.076 en cuestión de horas, debido principalmente al colapso de mercados digitales como Coinbase, donde se transan monedas virtuales como bitcoines, ethereums y litecoins, así como a la falta de regulación y aceptación de la moneda en los principales mercados.

Sobre la fluctuación advierten incluso las plataformas virtuales donde se vende esta moneda en el mercado colombiano, como Bitcoincol, que especifica en su página web que “es un valor altamente volátil. Por favor, asegúrese de que entiende perfectamente los riesgos que conlleva”.

Por este motivo, el Banco de la República, máxima autoridad monetaria de Colombia, no avala el bitcóin como moneda legal, medio de pago o divisa, pues aduce que “no cuenta con el respaldo de los bancos centrales de otros países”. Esa es la posición oficial que el Emisor mantiene desde abril de 2014.

En el Congreso de Derecho Financiero realizado en agosto pasado por Asobancaria, el codirector del Banco de la República, Gerardo Hernández Correa, indicó en su intervención sobre criptomonedas, que “la volatilidad en el precio de las cibermonedas, su limitada adopción y aceptación, los altos riesgos, tanto para participantes especializados como para pequeños usuarios, y el emitirse por agentes privados de manera anónima, hace que sean, hasta el momento, muy limitadas como medio de pago y de poca relevancia frente a los volúmenes transaccionales de sistemas de pago tradicionales con presencia global como las tarjetas de crédito y frente a las tenencias mundiales de monedas de curso legal como el dólar”.

Respecto a los riesgos financieros, el funcionario aclaró que estos activos no tienen un valor intrínseco y su demanda depende de la confianza del público en sus atributos como medio de pago y depósito de valor, así como de motivos especulativos sobre su valor futuro.

La Superintendencia Financiera de Colombia tampoco autoriza a las entidades que vigila, a “custodiar, invertir o intermediar con estos instrumentos”, y la Superintendencia de Sociedades advirtió, debido a quejas sobre estafas con esta moneda y la existencia de empresas que ofrecen altos rendimientos, que las personas “deben saber que se exponen a enormes riesgos al invertir en supuestas monedas que no han sido aceptadas como legales en el país”.

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Sin embargo, son muchos los interesados en invertir o realizar transacciones con este medio de pago digital, según lo indicó Carlos Mesa, director de BitColombia.org, en un reciente foro académico organizado por la Corporación Centro de Investigación y Planeamiento Administrativo –Ceipa–, en Medellín. “Estamos en una zona gris hasta que se prohíba o se legalice definitivamente el uso de bitcóin o cualquier otra moneda virtual. Igual, muchas personas lo están usando, ya lo permiten países como Japón, China, Estados Unidos, Argentina, y hasta Rusia evalúa reconocer este activo financiero”, comentó en su presentación.

Janina Lowisz, CMO (Chief Marketing Officer) de Cashaa, un mercado P2P (peer to peer) para transferencia de dinero internacional utilizando criptomonedas en el Reino Unido, explica que este tipo de instrumentos permiten a cualquier persona con acceso a internet ser su propio banco y enviar dinero en cualquier lugar del mundo, al instante y sin ningún tipo de cuotas, “lo que lo convierte en una poderosa herramienta para la inclusión financiera en un mundo donde 2.000 millones de personas no cuentan con acceso a servicios financieros”. Dice que esta opción ofrece toda una gama de servicios nuevos y baratos, que son accesibles para todos, tales como los micropagos, las remesas, los préstamos, los seguros y el crowdfunding.

Para qué sirve

Dejando a un lado la volatilidad de la moneda y el riesgo de la inversión, en términos prácticos, ¿para qué me sirve un bitcóin?, ¿qué puedo comprar?, ¿dónde me lo reciben? Si está interesado en comprar esta criptomoneda, lo primero que debe hacer es descargar una aplicación móvil que puede utilizar como monedero virtual. Los expertos aconsejan usar un monedero que no esté en línea, para evitar ser hackeado, y entre las aplicaciones que recomiendan para hacer pagos se encuentran BitPay y Bitcoin Checkout.

El monedero virtual contiene una clave pública y otra privada, denominadas llaves criptográficas y puede ser utilizado desde un computador o un dispositivo móvil que tenga la aplicación. Una vez posea su monedero, puede efectuar transacciones con otras personas que también cuenten con monederos virtuales o puede comprar la moneda a través de plataformas virtuales como Bitcoincol.

El interesado llama o escribe por WhatsApp al número que le indica la plataforma y en respuesta le envían el valor al que se está vendiendo la moneda en ese momento. El comprador especifica el monto que desea negociar, luego realiza un depósito en pesos a la cuenta bancaria que le señalan y remite el comprobante. Al cabo de unos minutos tendrá los bitcoines en su billetera virtual.

Qué comprar

En el mundo, gigantes como Dell y Microsoft ya aceptan la cibermoneda. También la reciben sitios web como WordPress, plataforma para la creación de páginas web; Reddit, que permite publicar enlaces a contenidos de interés; la plataforma para encontrar pareja OkCupid, en su opción de suscripción Premium; y la agencia de viajes Expedia, para realizar reservas de hoteles a escala mundial.

En Colombia existe un cajero electrónico de bitcóin en Pereira y es aún muy reducido el número de establecimientos de comercio que aceptan pagos con bitcoines –una veintena–, entre los que se encuentran el teatro Matacandelas en Medellín o la tienda online de bisutería Origami+Art, de Cali. Juan David Correa, actor del Matacandelas, dice que reciben criptomonedas desde hace cuatro años y que comenzaron aceptando pagos por las obras, “aunque el uso de este medio de pago es mínimo”. Añade que cree en este tipo de medios de pago porque “son una forma de recuperar la libertad, la privacidad y la seguridad, a través de un protocolo descentralizado”.

La poca penetración del bitcóin en el país se debe al miedo que genera entre los usuarios y a la renuencia de las autoridades financieras a aceptarlo como medio de pago. La Unidad de Análisis del Mercado Financiero de la Universidad Nacional advirtió en agosto pasado que con el auge de la moneda se están creando esquemas piramidales y otras formas de fraude para engañar a la gente.

Tan solo en junio pasado, la firma Me Coin fue noticia al estar involucrada en una estafa por USD 300 millones en Medellín, cuando varios de sus 150.000 clientes denunciaron irregularidades. A través de las redes sociales, esta organización engañó a los compradores con rentabilidades de hasta el 50 % por la inversión realizada en criptomonedas.

Por eso es necesario tener cautela y no dejarse seducir por cantos de sirena a la hora de pensar en realizar este tipo de inversiones. Es claro que, tal y como lo indica el Banco de la República, los esquemas de criptomonedas presentan ventajas potenciales en términos de menores costos de tenencia y transferencia de riqueza en ciertos nichos del mercado de servicios de pago, pero se requieren campañas de educación sobre estas nuevas tecnologías, que familiaricen al público con su naturaleza, riesgos y beneficios.

Así que si usted es uno de los que sueñan con hacerse millonario al invertir en monedas virtuales como el bitcóin, es mejor que vaya con calma, pues por el momento no existe una regulación al respecto. Piénselo antes de lanzarse.

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