¿Qué hábitos siguen los millonarios del mundo?

Conozca lo que hacen las personas adineradas para conservar su fortuna y ponga en práctica sus consejos.

El inversionista norteamericano Warren Buffett, la segunda persona más rica sobre la faz de la tierra de acuerdo con la clasificación que hace la revista Forbes, vive en la misma casa que compró hace 59 años por 31.500 dólares. A sus 86 años, el multimillonario de Omaha tiene un parco modo de vida – no utiliza celular ni carga portátil–.

En efecto, el magnate, dueño del conglomerado Berkshire Hathaway, que a su vez es propietario de un portafolio variopinto de 60 empresas, entre las que se encuentran la aseguradora de carros Geico, el fabricante de pilas Duracell, la cadena de helados y comida rápida Dairy Queen y la marca de ropa interior Fruit of the Loom, reconoce que un cuarto de lo que recorre sus venas es Coca-Cola, pues toma cinco latas al día de la famosa bebida, de la que es en parte propietario, con el 9,4 % de las acciones.

No suele sentarse a manteles a comerse un festín, sino que es feliz picando un paquete de papas o chitos. A veces su desayuno puede ser un simple helado de McDonald’s o de Burger King, de la que también es propietario. ¡Ah!, y no espera morirse sobre su fortuna, que llega a los 74.000 millones de dólares, sino que se ha comprometido a dar el 99% a causas benéficas y hasta el momento ha donado 32.000 millones de dólares.

En uno de sus encuentros anuales, Buffett explicó a los accionistas de su holding que su calidad de vida no se veía afectada por la cantidad de dinero que tenía. “Mi vida no puede ser más feliz. De hecho, sería peor si tuviera seis u ocho casas. Por eso tengo todo lo que necesito y no preciso nada más, porque después de cierto punto, esto no hace la diferencia”.

Otro multimillonario mucho más joven, Mark Zuckerberg, lleva a sus 32 años una vida poco ostentosa a pesar del grueso de su fortuna. El fundador de Facebook siempre va de jeans y camiseta al trabajo y maneja un Volkswagen GTI con transmisión manual, que cuesta 30.000 dólares. Tras casarse con su novia Priscilla Chan en 2012, en el patio trasero de su casa, avaluada en 7 millones de dólares en Palo Alto (una suma modesta para el costoso mercado inmobiliario de esa ciudad y para un hombre cuya fortuna vale más de 56.000 millones de dólares), viajó a Roma para su luna de miel, donde los tabloides lo fotografiaron comiendo en McDonald’s.

Por su parte, Carlos Slim, el hombre más rico de México y el sexto más acaudalado del mundo, le confesó a la agencia Reuters en una entrevista que la riqueza era como una huerta. “A la huerta hay que hacerla crecer; reinvertir para hacerla más grande o diversificar en otros campos”.

El dueño de Telmex amasó una fortuna valorada en 54.500 millones de dólares y es reconocido por su frugal estilo de vida, pues vive en la misma casa desde hace cuatro décadas, ama la comida casera, maneja un viejo Mercedes-Benz, evita los jets privados, los yates y otros lujos. Sus dos únicas licencias son los finos cigarros e invertir en arte.

Las mujeres, aunque no están en la lista de los diez más acaudalados del planeta, no se quedan atrás en su capacidad empresarial y de ahorro. Un caso ilustrativo es el de la “dama de hierro” de Australia, Gina Rinehart, la mujer más rica de la tierra del down under, y la séptima mujer más adinerada del mundo, quien forjó como el metal de sus minas su fama de mujer recia al heredar de su padre un emporio minero en bancarrota, el Hancock Prospecting, y catapultarlo de nuevo gracias a su visión para diversificar las inversiones en nuevos proyectos.

La australiana de 63 años es reconocida por su mano dura y su orientación conservadora que se refleja en declaraciones como la que hizo en una de sus revistas hace seis años: “Si se sienten envidiosos de los que tienen más dinero que ustedes, no se queden sentados quejándose. Hagan algo para ganar más, pasen menos tiempo bebiendo, fumando y charlando y trabajen más”.

Sea paciente y crezca sin afán, “pues si no hay afán para ser rico, no se tiene por qué pedir prestado; debiendo se han quebrado muchos, sin deber no se ha quebrado nadie”.

Cuestión de hábito
De acuerdo con el contador y planificador financiero Tom Corley, autor del best seller Rich Habits: The Daily Success Habits of Wealthy Individuals, adoptar los hábitos financieros de los potentados es una forma muy confiable de construir riqueza. Este profesional se especializa en estudiar la conducta de los millonarios y durante cinco años se dedicó a investigar los hábitos diarios de 350 individuos que ganan como mínimo 160.000 dólares al año y reúnen activos de al menos 3,2 millones de dólares.

En su libro, Corley aconseja seguir dos hábitos infalibles de los millonarios. El primero es escribir una lista de objetivos financieros y mirar esa lista todos los días. El autor dice que si una persona está cansada de que su cuenta bancaria no crezca, debe canalizar su frustración hacia un objetivo monetario concreto. Añade que los propósitos de ahorro deben incluir pasos de corto plazo como comprometerse a poner en una cuenta bancaria 11 millones de pesos en ahorros durante un año, con un ahorro diario de 30.000 pesos.

El otro consejo es seguir la regla de gasto de las 24 horas, que consiste en aprender a demorar la gratificación en lugar de buscar la satisfacción inmediata, algo esencial para el éxito. “Cada vez que se sienta tentado a comprar algo, considere si en realidad lo necesita o si es solo algo que simplemente desea. Si su compra es deseo, como una nueva corbata o una cartera lujosa, demórela por al menos 24 horas”.

Fortunas criollas
En Colombia, de acuerdo con The Knight Frank Wealth Report, para 2016 había 29.600 millonarios (personas con activos entre 1 millón y 10 millones de dólares), 1.370 personas con fortunas entre más de 10 millones y 30 millones de dólares, 470 personas con más de 30 millones de dólares en activos, 53 centamillonarios con activos entre 100 millones y 1.000 millones de dólares y 3 multimillonarios, con fortunas superiores a los 1.000 millones de dólares.

El banquero y constructor Luis Carlos Sarmiento Angulo está en este último y exclusivo club y además de ser el hombre más rico del país, es el número 120 del mundo. El dueño del grupo Aval no es un excéntrico millonario; por el contrario, su biografía lo retrata como un madrugador exagerado, que trabaja hasta bien entrada la noche, es poco rumbero y en su agenda solo reserva espacio para dos compromisos sociales a la semana.

El magnate aconsejó recientemente en una entrevista a los que quieren ver crecer sus arcas, que “nunca inviertan antes de tener los recursos. Nunca gasten la cosecha antes de que les produzca”.
Otro ejemplo de ahorro y voluntad se encarna en el empresario Arturo Calle, dueño de una de las firmas más reconocidas de la industria de ropa masculina, con 78 tiendas en Colombia y otras cinco en Latinoamérica.

Calle dice que una de las claves de su éxito es no haber sacado créditos, debido a que la única deuda que tuvo con los bancos en su vida fue la que pidió a los 21 años cuando solicitó prestados $4.000 de los $17.500 con los que empezó su primera tienda hace medio siglo. “Trate al máximo de no pagar arriendos e intereses, estos se comen sus utilidades; procure comprar sus propios locales”, dijo recientemente en una conferencia sobre cómo hacer empresa.

Este empresario considera que la paciencia es fundamental para un emprendedor. Ser paciente y crecer sin afán, es otro de sus consejos, “pues si no hay afán para ser rico, no se tiene por qué pedir prestado; debiendo se han quebrado muchos, sin deber no se ha quebrado nadie”.

Al hablar de estos consejos de los ricos para amasar su fortuna, Diego Bernal Bonilla, presidente de la Asociación Colombiana de Planeación Financiera, admite que la gente cree que la planeación monetaria solo tiene que ver con números, “pero es más de actitud frente a su proyecto de vida. El imaginario de la gente es que el ahorro es para los ricos y no para los pobres.

Muchos dicen ‘él sí puede ahorrar porque gana más’, pero lo cierto es que él gana más, porque sí ahorró. En teoría económica el ahorro es la base de la inversión y por eso estas personas logran desarrollo y bienestar”.

Entre los consejos para una buena planeación financiera, Bernal recomienda saber de dónde se parte y hacia dónde se quiere llegar; “determinar en dónde está la plata, qué tengo, cuánto debo, cuáles son mis ingresos y mis gastos”.

Por lo pronto, eso de que “los ricos también lloran” no es un gran consuelo para el resto de los mortales. Muchas fortunas se amasan a punta de trabajo, visión, organización, planificación y disciplina, y si muchos millonarios no despilfarran, ¿por qué no intentarlo?

Su estilo de vida:

• 70 % comen menos de 300 calorías de alimentos chatarra por día.

• 80 % se centran en lograr un único objetivo.

• 76 % realizan ejercicio durante cuatro días a la semana.

• 63 % escuchan libros de audio mientras se trasladan al trabajo.

• 81 % mantienen una lista de cosas por hacer.

• 67 % escriben sus metas.

• 88 % leen treinta minutos o más cada día por educación o por motivos profesionales.

• 67 % se toman una hora o menos para ver televisión todos los días.

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