Consejos para cuidar la piel en tierra fría

¿Sabía que el viento frío quema más que el sol? Vea estos consejos y cuide su piel.

Las vacaciones son sinónimo de protector solar, lentes oscuros, bronceador y alcohol mentolado para combatir los imponentes rayos del sol y las oleadas de calor. Por otro lado, el frío y las corrientes de viento son ignoradas, o apenas atendidas, con un saco de lana o un abrigo más grueso.

Sin embargo, hay que saber que el frío también afecta nuestra piel. Así esté bajo una bufanda o un gorro el frío en capaz de entrar y deshidratar la piel. La ciencia explica que los vientos helados son capaces de resentir la circulación sanguínea por lo que los vasos se contraen y hay menos circulación de la sangre, es decir, colágeno y oxígeno.

Por otro lado, el cambio abrupto de temperatura puede romper algunos vasos sanguíneos, deshidratar la piel y moretones en los pómulos y la nariz. Estos problemas dermatológicos se ven con mayor frecuencia en el rostro, manos y lugares del cuerpo expuestos a los cambios de clima y corrientes de frío.

Para evitar la ruptura de vasos y deshidratación repentina vea los siguientes consejos:

Cremas hidratantes y protector solar

En este caso también puede utilizar protector solar. Lo recomendable es ponerse dos veces al día, o más, según el número de protector solar (20, 40, 80 y 100). También si lo prefiere puede usar una crema rica en nutrientes para evitar que se debiliten los vasos sanguíneos de la nariz y pómulos.

También es importante cuidar los labios y el contorno de los ojos. Para los labios se recomienda un labial de cacao o un buen chapstick, mientras que para los ojos una crema hidratante especial.

Evite las bufandas y guantes de lana

Este material excelente para mantener el calor corporal, pero pésimo para cuidar la piel. La lana, ya sea natural o sintética, puede raspar su piel y hacer una exfoliación involuntaria. La combinación de frío, resequedad y lana hace que su piel pierda la grasa natural y esté más expuesto a una descamación repentina.

Se recomienda usar materiales menos ásperos como la seda, el algodón y el cachemir.

Baños rápidos

En épocas de invierno lo mejor que puede hacer es evitar las duchas calientes y largas. Esto con el fin de evitar los cambios abruptos de temperaturas cuando salga de la ducha. Este cambio repentino puede romper cientos de vasos sanguíneos no sólo de su cara, sino también de todo su cuerpo.

Lo importante de estas duchas es que sepa mantener su cuerpo en la misma temperatura para evitar la contracción de los vasos sanguíneos.

Use bufandas y gorros

Mientras más prevenciones tenga a la hora de combatir las corrientes heladas y el clima frío. No importa si ya se aplicó protector solar o crema hidratante, es importante mantener cubierta las zonas expuestas al frío.

Se recomienda usar guantes, ya que la piel de las manos es la más delicada del cuerpo, porque con cada lavado pierde su aceite natural y por lo tanto queda más frágil al invierno.

Evite las bebidas extremadamente calientes

Un café hirviendo parece ser el mejor aliado contra las temperaturas bajas, pero no. Según un estudio de la Asociación Americana de Dermatología el enrojecimiento de la frente, mejillas, nariz y mentón se debe a que las bebidas calientes dilatan los vasos sanguíneos que a la exposición del viento o frío empeoran y pueden terminar en moretones.

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