¿Por qué da sueño el exceso de comida?

Si es de los que les cuesta mantenerse despierto después de disfrutar de un gran banquete esta es la razón.

En las fiestas de Navidad y Año Nuevo se acostumbra a comer en grandes cantidades. La familia disfruta de pavos, perniles de cerdo y un poco de champaña para recibir el año que llega. Entre copas y la alegría del momento se prometen mil y una cosas para el siguiente año. Sin embargo, al siguiente día esas promesas parecen imposibles por culpa del cansancio excesivo al que se le conoce como ‘Food Coma’.

 

Para explicar este cambio repentino de energías, los científicos del Centro de Investigaciones Scripps de Florida demostraron por qué la ingesta de alimentos en exceso produce somnolencia. Para corroborar esta información, se midió el sueño y la ingesta de alimentos de las moscas.

El experimento consistió en medir de manera simultánea los patrones de conducta de tres moscas después de un “banquete”. La primera mosca recibió alimentos ricos en proteína (cerveza, carne y huevo); la segunda alimentos ricos en sal (galletas, almendras y atún) y la tercera alimentos con alto contenido de azúcar (gaseosa, chocolate y frutas).

El resultado demostró que los alimentos ricos en proteína y sal pueden producir hasta el doble de sueño por un periodo de 40 minutos después de la comida; mientras que los festines de dulce no afectan en absoluto los patrones de sueño ni cansancio.

 

La necesidad de dormir puede variar con cada comida, por ejemplo: los efectos de sueño que se producen con el desayuno son mínimos en comparación con la cena; sin embargo, ninguno de estos dos se puede comparar con la hora del almuerzo ya que a esta hora se produce altos niveles de glucosa en la sangre. Esto desactiva las células (adenosinas) del cerebro que se encargan de mantener al cuerpo despierto.

 

El científico William Ja también reveló que el experimento no se pudo hacer en humanos. “El sueño es difícil de estudiar en los humanos ya que muy pocos pueden dormir tranquilos cuando son observados”. Sin embargo aseguró que: “los efectos de proteínas y sal pueden variar en cada organismo; cada persona tiene un reloj biológico, un ritmo cardíaco y diferentes niveles de glucosa en la sangre distintos de los demás” contó a la revista científica Elife.

Articulos Relacionados

  • Una artista coreana fabrica cámaras vintage con papel
  • El artista que convierte los dibujos de sus hijos en obras de arte
  • Playlist para recibir el eclipse solar
  • Galería: así fue la restauración del Museo Colonial de Bogotá