¿Cómo sería un mundo sin energía eléctrica?

¿Cómo está Colombia ante los retos de la generación eléctrica “limpia”?

Imagínese que un día el planeta se quedara las 24 horas sin energía eléctrica. ¿Qué pasaría? Probablemente crea que no sea tan grave como la falta de agua, pero sin electricidad todo se paralizaría. Los servicios energéticos son fundamentales en la productividad, la economía, la salud y la educación de los pueblos. Con todo, la ONU señala que también “tienen un profundo efecto en el cambio climático, la seguridad alimentaria e hídrica”.

Hoy, 3.000 millones de personas –de un total de 7.000 millones– tienen en el carbón y la “biomasa” tradicional sus principales fuentes de energía, y 1.400 millones carecen de acceso a la electricidad, según la Agencia Internacional de Energía (IEA), mientras que solo unos pocos millones cuentan con fuentes de energías limpias o amigables con el medio ambiente.

“La falta de acceso a la energía no contaminante, asequible y fiable obstaculiza el desarrollo social y económico y constituye un obstáculo importante para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, dice la ONU, y por eso este año quiere generar más conciencia sobre la importancia de incrementar la energía renovable y la eficiencia energética.

El planeta necesita reducir las emisiones de gases tóxicos, y por ello se trabaja intensamente para desarrollar tecnologías que permitan producir energía más limpia, más barata y que llegue a muchas regiones que hoy aún viven, literalmente, en la oscuridad.

Por ello, a la energía eólica y la solar, fuentes que desde hace varias décadas se ven como el futuro de la electricidad, se suman ahora avances en la generación eléctrica a partir de energía termal de los océanos, hidrógeno, olas y mareas, agua de mar desalinizada y hasta vegetales y desechos que contengan carbono.

Sin embargo, estos avances están aún en sus primeras etapas, y los proyectos piloto que hay en el mundo muestran que los costos son varias veces más altos que los de las fuentes tradicionales. Luis Fernando Rodríguez, “padre” del programa eólico de EPM nacido en 1998, dice que ese año, cuando se evaluaron las fuentes alternativas, la empresa encontró que “la energía eólica era la más competitiva de todas, por costos y políticas ambientales globales, y casi 15 años después lo sigue siendo”.

Hoy, las termoeléctricas –que generan energíaa partir del carbón, el petróleo y el gas natural– y las hidroeléctricas –a partir del agua– son las principales fuentes en la mayoría de los países, mientras que las plantas nucleares han sido cerradas en muchos países y los parques de energía eólica y solar se han expandido en varias regiones del mundo.

Colombia, pionero en energía eólica

Con el Parque Jepírachi, que EPM construyó en La Guajira y estrenó a mediados de la década pasada, Colombia fue pionero en la región, después de Costa Rica. El parque, situado en la región con vientos más fuertes del país, tiene una capacidad de 19,5 megavatios (MW), y por ahora es la única fuente de energía sostenible que alimenta el mercado regulado de la Bolsa Nacional Energética. A este se sumaría el Parque Eólico Jouktai, también en La Guajira, que la firma Isagén proyecta inaugurar en 2016 y generaría 32 megavatios.

Pero pese a ser pionero, hoy Colombia es de los países que menos generan energía eólica en la región (su costo es mayor), algo que no desanima a Rodríguez, un convencido de las fuentes renovables: “El mercado eléctrico colombiano es uno de los más avanzados del mundo, y este es el país de la región en el que las termoeléctricas tienen menor participación en el total de la energía generada, solo el 20% en años de hidrología normal, y estas son las que más contaminan”.

En otras palabras, las hidroeléctricas son más amigables con el ambiente que las termoeléctricas, y por ello Colombia solo genera una fracción del dióxido de carbono de países como Venezuela, Argentina, México o Chile.

La mayoría de la energía que consumimos proviene del carbón, siendo una fuente muy contaminante. Por eso, el Banco Mundial está donando millones de dólares a las organizaciones que en el mundo están interesadas en entrar al club de las energías limpias. Es una apuesta en el futuro. Y Colombia lo sabe.

OTROS DATOS IMPORTANTES

• La energía eólica se obtiene del viento, y se usa para generar electricidad a partir de aerogeneradores.

• Esta fuente de energía genera solo una fracción de los gases de efecto invernadero de las fuentes no renovables. Pero aún es un 150% más costosa que la de las hidroeléctricas.

• Mientras Colombia tiene una capacidad de los generadores de 19,5 MW (menos del 0,5% del total nacional), en el mundo la capacidad instalada es de 238 gigavatios, GW (3% del total).

• Otros países: Estados Unidos (35 GW), Alemania (25 GW), España (21 GW), Japón (2 GW), Brasil (640 MW), Honduras (102 MW), México (85 MW), Argentina (29 GW).

• En emisiones de dióxido de carbono (CO2), según la IEA, Colombia es uno de los países con energía más sostenible del planeta. Genera 1,33 toneladas de CO2 por habitante, frente a 1,74 de Brasil, 3,72 de México, 3,84 de Chile, 4,14 de Argentina, 5,45 de Venezuela, 6,17 de España, 8,58 de Japón, 15,43 de Canadá y 16,9 de Estados Unidos.

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