Game of Thrones: segundo capítulo

Es el segundo capítulo de la segunda temporada, y Game of Thrones cada vez se vuelve más apasionante. Diners comenta la serie con sus lectores.

En el mundo de Westeros las cosas cada vez se complican más, y este episodio de Game of Thrones pareció más una serie de segmentos aislados que una historia hilada. Brillaron por su ausencia Jamie Lannister, que sigue en poder de Robb Stark, y el mismo Robb Stark. Sin embargo, empezaron a tomar importancia varios personajes secundarios que hicieron la trama mucho más compleja.

Arya, la hija de Lord Stark que escapó la semana pasada de King’s Landing, se está haciendo pasar por niño y se llama Arry. Cuando llegan unos miembros de la guardia de la ciudad ella se esconde, temiendo que la estén buscando, y el líder del campamento asegura que los prisioneros que llevan pertenecen a la guardia Negra y no le competen al rey. Resulta que buscan es a Gendry, el bastardo con yelmo en forma de toro. Él, que no sabe nada de su origen, queda en shock junto a Arya/Arry.

Tyrion encuentra a su amante hablando con el eunuco Lord Varys. Le ofrecen “pastel de pascado”, un eufemismo asqueroso para el sexo, y ella dice que se le nota que no le gusta. Tyrion contesta que algún día lo convertirán en pescador. Lord Varys, que es bien sabido que es chismoso y doble, le asegura que como buen amigo que es, guardará su secreto. Tyrion no responde bien, le afirma que no es Lord Stark y que sabe bien cómo funciona su juego. Lord Varys no se deja intimidar y le responde que las mareas suben y bajan pero él sigue firme.

Pasamos al salón del consejo, donde la reina regente lee el comunicado de independencia que Rodd Stark le hizo llegar el capítulo pasado. A ella le preocupa ante todo que su querido hermano Jamie sepa que no lo han olvidado. Ciertamente ella no lo ha olvidado, si es el padre de sus hijos.

El consejo lee noticias del muro del norte. Los salvajes se han unido y siguen a un nuevo rey, más allá del muro. Además, aseguran que viene el invierno y tienen con ellos el ejército de muertos o zombies que hemos visto en episodios aislados. Tyrion conoce a los zombies, y la reina con sorna le dice que con una visitica al muro ya quedó convencido de que existen todas las criaturas del bosque.

Aparece por primera vez el querido Jon Snow y sus compañeros de expedición. Hablan de muertos y miran con deseo a las mujeres de Craster que son al mismo tiempo hijas, esposas y nietas. Fantasma, el lobo de Jon, se acerca a una de las chicas amenazante y Sam aparece para rescatarla. Ella les pide a Sam y a Jon que la lleven a donde vayan, y Jon Snow como persona de honor que es asegura que no, pues está prohibido. Mucho menos cuando la niña empieza a decir qué pasaría si su bebé fuera un niño, pero se corta a mitad de camino. Si al menos dijera qué es lo que va a pasar, entonces Jon lo consideraría.

En el desierto todo va mal. Danaerys se ha resignado a su suerte cuando ve llegar un caballo de uno de los exploradores que envió en el capítulo pasado. De las alforzas del caballo sale sangre, y en uno de los bolsillos sacan la cabeza del jinete. Es un mensaje que envían los otros Dothraki, que no aprueban que una mujer vaya mandando a su tribu. Ella en su ira santa jura venganza.

Theon Greyjoy, amigo y lacayo de Robb Stark (quien coincidencialmente es en la vida real el hermanito de Lilly Allen) lo ha convencido de dejarlo ir a su tierra, la Isla de Hierro, a pedirle ayuda a su padre para la campaña del ahora rey Robb. Algo me dice que esto huele a traición.

En el burdel de Littlefinger una prostituta llora. Es Ros, la prostituta más popular del burdel, que llora por la madre de uno de los bebés bastardos del rey, a quien le arrebataron y asesinaron a su hija frente a las demás prostitutas y clientes. Littlefinger la amenaza con venderla a alguno de sus clientes si no es capaz de comportarse como una prostituta feliz, pero en su infinita bondad le da la noche libre para que llore a sus anchas.

Volvemos a Tyrion, quien cena con uno de sus amigos de la guardia de la ciudad. “¿La paz depende de matar bebés?” pregunta. “Seguía órdenes”, contesta el guardia. Y cuando Tyrion pregunta Quién dio la orden de matar a Ned Stark, él afirma que Stark era un traidor que quiso comprar su lealtad, y Tyrion asegura que eso es imposible dado que su lealtad ya estaba comprada.

Tyrion, que es una maravilla de héroe, asegura que como Mano del rey no se siente cómodo con este guardia, que fue capaz de traicionar a la Mano anterior. El guardia asegura que sus amigos en la corte, entre esos la reina, no permitirán que eso suceda, y aprovecha para decirle enano y gnomo a Tyrion. Si algo hemos aprendido en doce capítulos es que a Tyrion no se le habla de su estatura. Con ayuda de la guardia de la ciudad lo destierran al Castillo Negro (donde vive la guardia negra) y nombra a su amigo Bron, compañero de aventuras, como comandante de la guardia de la ciudad. A Tyrion no le gustó para nada esto de asesinar un bebé. Parece que Tyrion es el único Lannister que tiene conciencia.

Arya/Arry sigue fugitiva. Conversando con Gendry se entera de que dos Manos del rey fueron a conocerlo y a hacerle preguntas sobre su madre. Además, Gendry sabe que es una niña aunque ella lo niega. Finalmente él le promete guardar su secreto, y ella le cuenta su verdadera identidad. Gendry le toma el pelo por ser una lady. Si ella no fuera una niñita, la historia de Arya y Gendry sería la más romántica de la saga.

Theon Greyjoy llegó a su tierra, y busca quién lo lleve al castillo. Una chica se le acerca y le ofrece llevarlo en su caballo, y en el camino van coqueteando mientras Theon le ofrece pasar la noche en el castillo junto al futuro rey. Sin embargo, cuán no será su sorpresa cuando, al llegar a su antiguo hogar, el rey lo recibe acusándolo de haberse dejado convencer por Lord Stark y le cuenta que será su hermana, la chica que lo llevó a caballo, quien lleve a su ejército a la batalla. De paso, le exige traicionar a Robb (lo vimos venir) aunque sean como hermanos y se hayan criado juntos.
La familia Greyjoy se va ganando el premio de familia más disfuncional de esta historia, con una hermana que le coquetea a su hermano y un padre que no se alegra por ver a su hijo que creyó muerto. Son casi peores que los Lannister.

Los amigos de Stannis, Davos y están tratando de convencer al pirata Sallador Saan de que se alíe con él para derrotar a los demás reyes que están en batalla. La idea es saquear King’s Landing. A Sallador le parece bien, siempre y cuando pueda quedarse con la reina de amante. Davos y su hijo empiezan a hablar de dioses. Para Davos, Stannis es su único dios verdadero. Para el hijo, Stannis es un hombre, no es dios.

Tyrion y la reina Cersei discuten el destierro de Janos. Tyrion le asegura que está perdiendo al pueblo, mientras a ella no le importa. La mitad del pueblo se morirá en el invierno y la otra mitad conspirará en su contra. Ya se sabe que fue ella la que dio la orden de asesinar a los bebés. Lo grave es que no fue ella, fue Joffrey el que dio la orden y ni siquiera le contó a su mamá lo que planeaba hacer. En medio de su resentimiento, porque sabe que es incompetente y que su hermano tiene razón, Cersei le recuerda a Tyrion que mató a su madre al nacer. Como para qué le dice eso, quién sabe. Hay gente que es odiosa porque puede y ya.

Stannis y su hechicera Melisandre conversan sobre sus posibilidades de ganar la guerra. Para Melisandre, Stannis no ganará la guerra si no se entrega al Señor de la Luz. Él ya lo hizo, quemando a sus antiguos dioses, pero ella asegura que no es suficiente. Lo que es peor, le jura que puede darle un hijo. Nada más tentador para un hombre de guerra, que en ese momento olvida que tiene esposa y procede a poseerla ahí mismo en el salón de reuniones de su reino.

En el norte Jon Snow está de guardia. Oye ruidos extraños y sale a ver qué sucede, cuando oye el llanto de un bebé. Sabemos que es misterio lo que sucede con los niños de Craster, y parece que ya nos vamos a enterar de qu´es lo que asa. Alguien recoge el bebé y se lo lleva. Jon Snow está listo para seguirlo. Se levanta… y oh sorpresa, Craster lo golpea y lo deja inconsciente.

Es imposible no quedar con mil nudos en la espalda después de cada capítulo. ¿Qué piensan ustedes?

Artículo relacionado: El regreso de Game of Thrones

Sobre el Autor

Editora web de Revista Diners. Columnista de música y televisión.

Articulos Relacionados

  • Galería: el lado cómico del reino animal
  • El álbum navideño de Sia
  • Ya está aquí el tráiler definitivo de Las Chicas del Cable
  • X: la película de Maluma