¿Padre se le dice a cualquiera?

24

Palabra machista, autoritaria, revestida de dignidad por el paso de los siglos. Los mejores son llamados padres: de la Patria o el castellano. Recordamos esta etimología publicada por Revista Diners en los 90.

Padre se dice del líder generador de un espíritu excelso, un arte, una ciencia, una nación, una revolución, una cultura: Homero, Herodoto, Sócrates, Jesús, Rodrigo Díaz, Bolívar y tantos entre otros niveles. En todos los casos, el término Padre se destina a quien se quiere honrar en el grado más alto. Homero es el padre de la poesía: su narración cantada es el primer principio de la literatura. Herodoto es el padre de la historia: fue el primero en demostrar que la seriedad histórica puede mejorarse con la gracia del cuento bien contado. Sócrates divide en dos la historia de la filosofía porque oriento hacia el interés humano la vasta labor de los presocráticos sobre el interés cosmológico.

Jesús es el Padre porque es el hijo del Padre. El cid es el padre de la conversación del Bable asturiano al burgalés castellano y del castellano al español unificado. Bolívar es el padre de la patria porque prefirió ese título al de Napoleón de los andes, propuesto en una carta a Páez.

Ya se ha dicho y estudiado que si el latín es la lengua madre del castellano, el Griego es el padre y el sanscrito su abuelo. El latín Páter no es latín sino Griego: páter, tal cual. El griego Páter no es griego puro, sino sanscrito: páter, igual. El hecho de que la palabra sea la misma en los tres idiomas lo explica Fustel de Coulanges dijo que data de un tiempo en que los antepasados de los Helenos, los Itálicos y los Indos o Hindúes, aún vivían juntos en el Asia central con el nombre de Arios, cuya antigua dispersión hacia Europa los convirtió en padres de la torre de Babel, tal vez.

Hoguera y hogar

El fuego sagrado de los dioses (lares) era responsabilidad del padre de la familia. La madre carecía de relaciones con la divinidad. El fuego debía arder siempre, si se apagaba un instante, caerían maldiciones sobre toda la familia. En el temblor de la llama se agitaba el alma de los dioses protectores del hogar. El padre debería vigilar día y noche, lo que se dice mantener ardiendo el fuego sagrado.

Los emperadores romanos eran padres de la patria. Los senadores romanos también. En Colombia, cuando deseamos aplaudir a los miembros del Congreso Nacional por la dignidad de su alta investidura, hay dos alternativas: o les nombramos el artículo de la Constitución según el cual los miembros del Congreso representan a la nación entera y deberán votar consultando únicamente el bien común, o simplemente los llamamos Padres de la Patria, si la Constitución se cumple. Pero como la mayoría de los ciudadanos tienen la impresión de que la mayoría de los congresistas no cumple la Constitución, hace mucho tiempo que nadie los ha vuelto a llamar de aquella manera, sino que se espera una Asamblea Constituyente con la justificable ilusión de ver qué cosas pueden reconstituirse.

Educación vs. Instintos

El oscuro pero constante complejo de Edipo —el hijo contra el padre— hiere al padre, a la madre y al acomplejado mismo, y se vuelve contra toda la familia, como en la leyenda de Layo, Yocasta y Edipo. Parece que muy pocos escapan a esa irracional actitud de hostilidad que enfrenta en tempranos años de la vida al hijo contra el padre, pero no es un mal invencible en cuanto no son inven¬cibles los instintos. Este complejo —uno de las más graves descubrimientos de Freud— aparece en mu¬chas personas alrededor de los tres años de edad, y debe desaparecer a los siete o un poco más, gracias a la educación que reciba el niño. El porvenir de la sociedad, anunció Freud, depende de la denota de los instintos por la cultura. Sin educación se complica el complejo, capaz de terminar en parricidio.

Dicho sea de paso, el delito llamado parricidio va más lejos que el patricidio. La voz parricidio expone a cierto engaño fonético con error en el significado. Parricidio no es derivado de padre, sino de par, parris, semejante, afín, par, igual o de la misma sangre. Por el diccionario y el Código Penal sabemos que el parricidio es el homicidio contra cualquiera de los consanguíneos o el cónyuge. Pero ya es costumbre llamar parricidio al homicidio contra el padre, como en una de las investigaciones de Freud, Dostoievski Y el parricidio.Nadie dice patricidio, Porque parece que no suena bien. Además, según el diccionario, es término anticuado. Y se quedó parricidio. Error común aceptado.

El término padre casi siempre se toma en buen sentido. Nunca se dice que el ocio es el padre de todos los vicios. Se dice padre como un reconocimiento de autoridad, de santidad, o con palabras del padre de La Ciudad Antigua, “de dignidad majestuosa”: los padres del yermo, los padres conscriptos del Senado Romano, los padres de la Iglesia, aunque no hubiesen engendrado familias. Se concluye fácilmente que padre es un título de señor y muy padre mío.

Adán el hombre

La palabra padre reúne las experiencias de cariño y respeto de todos los hijos de todas partes en todas las épocas. Un padre de verdad es un hombre completo, un guía completo. Y amigo, un ejemplo, un creador, un protector, un fundador. Adán en español es Adam en hebreo. Adán es a veces nombre propio en el Génesis, pero muchas veces se encuentra allí con el significado de hombre. Los exégetas han contado 560 veces la palabra Adam en Antiguo Testamento, y no siempre se muestran seguros de si la traducción debe ser “Adán” o “el hombre”. La Biblia de Jerusalén y la Nácar y Colunga traducen “el hombre”. Donde la reina y Valera traducen “Adán”. Por ejemplo, este bello relato mosaico en Nácar y Colunga: “Se abrieron entonces los ojos de ambos, y al darse cuenta de que estaban desnudos, cosieron hojas de higuera y se hicieron unos ceñidores.“y oyeron el rumor de los pasos de Yahvéh-Dios, que se paseaba por el jardín de la brisa del día, y el hombre y la mujer se escondieron de la presencia de Yahvéh-Dios por entre la arbolada del jardín. Y llamó Yahvéh-Dios al hombre, diciéndole ¿Dónde estás? Y él contestó: Oí el ruido de tus pasos por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me escondí. Y díjole: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo?

Es lo mismo: Adán o el hombre. O el hombre. O Adán el hombre. El hombre padre.

Imagen tomada de http://educativos.menudospeques.net

Articulos Relacionados