Un jardín de lavanda que se nutre con los tuits de Donald Trump

En la calle 52 de Manhattan se creó un jardín subterráneo, una especie de refugio en el medio de la ciudad, en el que 200 plantas de lavanda se nutrieron no gracias a la luz del sino sino gracias a la actividad de Donald Trump y sus allegados en Twitter.

Martin Roth, el artista austriaco que creó esta instalación, manipuló el sistema de las luces que nutren la lavanda con un algoritmo que conecta la intensidad de la luz con la actividad de unas cuantas cuentas de Twitter, seleccionadas por su influencia e impacto. Además de la de @POTUS y @realDonaldTrump, están las del secretario de prensa Sean Spicer, la de la consejera de la Casa Blanca Kellyanne Conway y las de medios como CNN y Fox News.

Desde antes de entrar al sótano, los visitantes pueden sentir el fuerte olor de la lavanda, una planta que tiene propiedades calmantes y que se usa con frecuencia para tratar desórdenes del sueño y depresión. En 2016 y 2017 quedó claro que la política ya no se puede despegar de las redes sociales y que muchas veces lo que ocurre en las redes moldea lo que pasa en la política. Ver tantos tweets de políticos diciendo babosadas y leer noticias de lo terrible que es el mundo le causa estrés a cualquiera.

En esta instalación, las plantas de lavanda hacen magia y toman la ansiedad y el estrés del clima político actual y lo convierten en algo que debería ser relajante. En teoría, este jardín podría ser un refugio que sirve para calmarse y escapar de la ansiedad con la que muchos vivimos en este momento. Si hay una crisis en Twitter porque se descubrió algo nuevo de la relación entre Trump y Rusia, el olor de lavanda en el jardín incrementaría y el visitante se podría relajar. Pero en la realidad es más lo que el jardín estresa que lo que relaja.

El “bosque” son impresiones digitales sobre un papel de colgadura, lo que se oye no son pájaros cantando sino el zumbido de las luces fluorescentes, en lugar de relajantes rayos de sol están las parpadeantes luces que parecen sacadas de una película de terror estilo Saw. Y sí, la lavanda huele muy rico pero lo único en lo que yo pude pensar fue que si las luces estaban titilando tanto es porque algo terrible estaba pasando. Cualquier calma que la lavanda pueda dar, viene acompañada de una reflexión de las circunstancias que la están alimentando.

Este jardín subterráneo muestra la relación moderna que hay entre lo natural y lo artificial y entre cómo ni siquiera cosas bellas como la lavanda están libres de la influencia de nuestro clima político. Más que un lugar perfecto para meditar y relajarse, esta instalación se parece a la imagen que tengo en mi cabeza de los refugios postapocalípticos en los que tendremos que vivir todos cuando Trump nos mande a la Tercera Guerra Mundial.

Articulos Relacionados

  • Vea los ganadores del Iphone Photography Awards 2017
  • Conozca Castanyoles, lo mejor de la comida española en Bogotá
  • Estos son los ganadores del International Drone Photo Award 2017
  • Así se verá el primer capítulo de la nueva temporada de Game of Thrones