La imagen ardiente (monografía sobre Clemencia Echeverri)

La imagen ardiente reconstruye en 200 páginas cómo alguien que se inició en la pintura con derivaciones de los cuerpos lineales y entrelazados que trabajaba Luis Caballero se formó en la ciencia técnica de la instalación.

Sol Astrid Giraldo Escobar
Ministerio de Cultura,
Colección Artistas Colombianos
Bogotá, 2017. 200 páginas

Clemencia Echeverri hace videoinstalaciones. Son impactantes imágenes que nos conciernen a través de los animales, el campo y la naturaleza en clara referencia metafórica a la violencia de nuestra historia y a la usurpación y despojo de los territorios. Allí se nos ofrecen ceremonias sangrientas, con tinte de rito colectivo, como la matada de un marrano en que toda la familia participa o como el gallo enterrado en la arena en torno al cual un hombre vendado y con machete debe cercenarle la cabeza.

Sol Astrid Giraldo, filóloga y magíster en Historia del Arte, ganó una beca del Ministerio de Cultura en 2015 para una investigación monográfica sobre un artista colombiano. El resultado es este claro, inteligente y sensible libro que con el título La imagen ardiente reconstruye en 200 páginas, más su versión en inglés, cómo alguien que se inició en la pintura con derivaciones de los cuerpos lineales y entrelazados que trabajaba Luis Caballero se formó en la ciencia técnica de la instalación (imagen, sonido, espacio acotado).

Y desde ahí desplegar allí sus estremecedoras imágenes de un río Cauca embravecido, donde las voces de los asesinados arrojados a sus aguas suplican de una a otra orilla, en llamados y silencios. Igual sucederá con las casas abandonadas y vacías habitadas ahora por los fantasmas del despojo.

Todo ello lo va analizando Giraldo con los más destacados apoyos conceptuales, llámense Berger o Sontag, Girard, Foucault o María Victoria Uribe. Se comprende así a cabalidad no solo un país martirizado por tantas masacres, sino también trazos reveladores de un pasado colonial, como la Madre del Castillo desde su celda conventual en Tunja.

Todo nos habla: los muros de las prisiones y la atropellada estampida de las reses hacia el matadero. Ante tal alud de sombríos atisbos sobre nuestra tierra afrentada se yerguen dos símbolos de libertad y reparación: la oropéndola y el murciélago, un animal que en las sombras esparce de nuevo las semillas. Tal es el acierto de este hermoso libro a dos voces, la de Clemencia Echeverri y la de Sol Astrid Giraldo, quien la lee y la comprende para hacérnosla ver a nosotros.

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