Así era Salvador Dalí: intrigante y excéntrico

El 11 de mayo se celebra el natalicio de uno de los máximos exponentes del surrealismo.

Un bigote retorcido y largo, al estilo francés, era su sello personal. Su mirada escalofriante y sus ojos saltones lo inmortalizaron en cientos de imágenes. Salvador Dalí es sinónimo de creatividad, misterio y para muchos, locura. Este amante de los gatos prefería trabajar en una tina vacía, o en espacios estrechos, porque se sentía más seguro mientras pintaba.

También tuvo un oso hormiguero de mascota y estaba obsesionado con el coliflor. Cuando le preguntaban si consumía sustancias alucinógenas respondía: “No tomo drogas porque yo soy una droga”. El 11 de mayo de 1904 nació Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech en Girona, España, uno de los máximos exponentes del surrealismo.

Su vida personal

Dalí tuvo un hermano homónimo que falleció antes de cumplir 2 años, nueve meses antes de que él naciera. Como homenaje utilizó el huevo para simbolizarlo en sus dos museos: el Museo de Figueres de Cataluña y la Casa Museo Portlligar, en Girona.

El pintor comenzó su carrera artística a los 18 años en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Cuatro años después lo expulsaron por afirmar que ningún profesor estaba en la capacidad de examinarlo ni de interpretar sus obras. Allí entabló una amistad con el poeta Federico García Lorca (1898-1936) y con el cineasta Luis Buñuel (1900-1983).

García Lorca se enamoró de Dalí, aunque el pintor siempre negó alguna inclinación homosexual. “Querido Salvador, Querido Lorquito 1925-1936” es un libro en el que Víctor Fernández, periodista español, recopila alrededor de 40 cartas de ambos. A través de ellas intercambiaron frases de amor y relatos cotidianos. Eran propiedad de la hermana del pintor, Ana María Dalí, quien las vendió al finalizar la Guerra Civil en 1939.

El artista se casó con Gala Éluard, una mujer rusa 10 años mayor que él, en 1932. La conoció cuando era esposa del poeta Paul Éluard. Fue también amante de Max Ernst y André Breton, todos reconocidos artistas del surrealismo. Salvador Dalí la definió como la eterna musa de su inspiración: “es la única mujer que me salvó de la locura y de una muerte temprana”.

Fue expulsado del grupo de surrealistas (del que hacían parte Éluard, Ernst y Brenton) por sus inclinaciones políticas. Dalí tuvo varios encuentros con Francisco Franco, dictador español de 1938 a 1973. Además, porque tenía una obsesión con Adolf Hitler, a quien pintó en varias ocasiones. Uno de los cuadros más famosos es “El enigma de Hitler”.

En 1982 Dalí intentó suicidarse por deshidratación tras el fallecimiento de su esposa. Años después dijo que quería entrar en un estado de animación suspendida, es decir que sus procesos vitales fueran más lentos sin necesidad de morir. Su voluntad era embalsamar a Gala y al morir, quedar enterrado a la derecha de ella.

Sin embargo, este deseo no se cumplió porque los restos de su esposa reposan en el Castillo de Púbol y los de él en el Museo de Figueres. Dos años antes de morir Dalí declaró al Estado Español como único heredero universal de su obra.

El cubismo

Dalí se hizo famoso por el surrealismo, pero incursionó artísticamente en el cubismo. En el Museo Reina Sofía de Madrid reposan tres pinturas de 1923: la Jorneta (paisaje de Cadaqués), el Gitano de Figueres y un Autorretrato. Este último tiene una gran influencia de dos cuadros de Pablo Picasso en los que pintó a Ambroise Vollard y Daniel-Henry Kahnweiler.

Picasso conoció a Dalí cuando este último lo visitó en su estudio en París, en 1929. A pesar de su mutua admiración profesional, se rumoraba que no tenían una buena relación personal. Dalí siempre decía: “sólo hay dos cosas malas que pueden pasarte en la vida: ser Pablo Picasso o no ser Salvador Dalí”.

Otras contribuciones

Salvador Dalí fue un artista polifacético; realizó aproximadamente 1.500 pinturas e ilustró varios libros. También colaboró con diseños escenográficos en Spellbound (1945) una película de Alfred Hitchcock.”Si tenían que presentarse secuencias oníricas, éstas debían ser vívidas. Utilicé a Dalí por su gran ejecución gráfica. Deseaba presentar los sueños con una gran nitidez y claridad visual”, afirmó el director de cine británico, al definir el trabajo del pintor.

En 1945 trabajó con Walt Disney en “Destino”, un cortometraje lanzado en 2003. La producción quedó inconclusa por problemas económicos. En 1999 el sobrino de Disney, Roy, concluyó el corto.

 

Además, el artista realizó decenas de ilustraciones para libros, como la novela clásica de Lewis Caroll, Alicia en el País de las Maravillas (1969). Sin embargo, Dalí hizo su propio libro “Les dîners de Gala” en 1973. En el recopila 136 recetas ilustradas a través de imágenes surrealistas, centrándose en ingredientes afrodisíacos.”La mandíbula es nuestra mejor herramienta para aferrarnos al conocimiento filosófico”, declaró el artista en uno de sus apartes.

Sus obras más famosas

La persistencia de la memoria (1931)

Esta obra reposa en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Dalí se inspiró en uno de sus sueños y lo plasmó en el lienzo.

 

La metamorfosis de Narciso (1937)

Se encuentra en el Tate Modern de Londres. “Cuando esa cabeza estalle, será la flor: Gala, mi Narciso”, explicó Dalí.

 

Niño geopolítico contemplando el nacimiento del hombre nuevo (1943)

Hace parte del Museo Reina Sofía. Se inspiró en un nuevo hombre naciendo del centro del mundo. Utilizó el huevo, uno de sus elementos favoritos.

 

Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar (1944)

Dalí siempre admiró a Sigmund Freud. Por tanto, en esta pintura representó los estímulos externos del sueño. Se encuentra en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

 

La tentación de San Antonio (1946)

Se conserva en el Museo Real de Bellas Artes en Bruselas. En esta pintura describe las tentaciones a las que el hombre se expone a lo largo de la vida.

 

Retrato de Picasso (1947)

Salvador Dalí pintó a Pablo Picasso presentándolo como genio y emperador. Hace parte de la colección permanente del Museo de Figueres.

 

Galatea de las esferas (1952)

Este cuadro está en el Teatro Museo Dalí. En esta pintura fusiona dos de sus pasiones: su amor por Gala y por la ciencia.

 

La última cena (1955)

Este cuadro es la representación moderna de la obra de Leonardo da Vinci. Hace parte de la etapa atómica del pintor y se exhibe en la Galería Nacional de Arte de Washington.

 

Nacimiento de una divinidad (1960)

El cuadro es de la colección privada de la Señora de Henry J. Heinz II en Nueva York. La figura representa la estética de Rafael, el pintor renacentista.

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