Guía para hacer su propio compost en casa

No usar restos de carne, pollo, huesos y productos lácteos son algunas de las recomendaciones para fabricar abono casero.

Aunque se hable de las evidentes diferencias entre la vida rural y la urbana, hay distintas formas de llevar el campo a las ciudades a través de pequeñas acciones. Las terrazas verdes, que según datos de la compañía Groncol, especializada en infraestructura verde, corresponden a cerca de 32 mil m² en Bogotá, son una manera no solo de continuar ese vínculo entre los urbanitas y la agricultura, sino de reducir la cantidad de gases de efecto invernadero.

Estos espacios pueden utilizarse con distintos fines, ya sea para tener su propio jardín o construir su huerta de productos cien por ciento orgánicos. Si cuenta con el espacio-que no necesariamente tiene que ser una terraza sino puede ser un pequeño patio-, tenga en cuenta estos consejos para elaborar con sus propias manos el compost, el abono casero que permitirá darle los nutrientes necesarios a su plantación para que crezca en un terreno fértil.

Recolección de material

Los materiales que debe tener a su disposición están divididos en dos tipos: secos y húmedos. Los secos aportan carbono y los verdes nitrógeno, elementos que facilitan el proceso microbiológico que descompone la mezcla.

Secos: pasto cortado y seco, hojas secas, aserrín natural(en pocas cantidades y que no sea de maderas tratadas con productos químicos, como el MDF o el aglomerado)

Húmedos: cualquier tipo de frutas y verduras, estiércol de animales herbívoros, restos de cítricos, hojas y bolsas de té.

No utilizar: desperdicios de carne, huesos, pollo y pescado, porque emiten malos olores y atraen plagas. Tampoco aceites y grasas, productos lácteos, excrementos de animales carnívoros-por contener microorganismos peligrosos para la salud-, maleza, plantas enfermas, productos inorgánicos ni cenizas de carbón.

También debe tener un contenedor para almacenar el material. Lo ideal es que independientemente del tamaño, sea un recipiente aireado, si es posible con perforaciones que permitan que circule el aire. No se preocupe por los malos olores, si el proceso de compostaje se realiza de manera correcta, no tienen por qué existir.

Manos a la obra

Después de tener los materiales debe ponerlos al interior del contenedor, lo recomendado es hacerlo por capas, es decir, una parte de materiales húmedos y otra de secos, así hasta completar la capacidad. La recomendación es que la última capa sea de materiales secos, para evitar la presencia de plagas y olores desagradables.

El tiempo es oro… digo, abono

Un proceso rápido de compostaje puede durar cuatro meses, pero normalmente se realiza entre seis meses y un año. Durante el lapso que demore, es importante que esté regando la mezcla con agua para que permanezca húmeda pero no muy mojada, pues el peso no permitiría la circulación del aire.

Recuerde revolver el material constantemente-una vez cada quince días-, para esa labor utilice una pala de jardinería hasta dejar el compostaje que yacía en la parte inferior del contenedor, en la parte de arriba.

Para saber que el proceso de compostaje va como tiene que ser, no debe emitir olor a podrido, si eso sucede es porque hay mucha humedad y deberá mezclar de nuevo adicionándole materiales secos. Si el material está demasiado frío y seco agréguele más elementos orgánicos. Lo ideal es que durante la primera fase de descomposición, la temperatura esté por encima de los 40ºc al interior del compostaje.

El producto final es color marrón oscuro, casi negro, huele a tierra húmeda y está frío, ya que el proceso de calor debió finalizar hace unas semanas. El compostaje no debe gotear ni haber presencia de gusanos. Para su almacenamiento lo ideal es que sea en bolsas plásticas o sacos cerrados herméticamente, claro, si no lo piensa usar al instante.

Algunos consejos:

* Asegúrese de que la longitud de materiales, tanto secos como húmedos, sea de más o menos 5cm, así que si las piezas son grandes, no dude en cortarlas, eso agiliza el proceso de descomposición.

* Si quiere utilizar el compost para abonar una matera, tamice la mezcla antes para apartar el material grueso- que puede reutilizar en la compostera-.

* El fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, de las Naciones Unidas, recomienda usar entre 2 y 3 kilos de compost por cada metro cuadrado de terreno. Si quiere abonar solo una planta, use una parte del compost-tamizado-, por cada parte de tierra.

* Ubique la compostera en un lugar protegido de la lluvia y del intenso sol, para que no se moje demasiado ni se seque completamente.

En este video, “Terrazocultor”, el youtuber español que se dedica a crear contenidos sobre ciencia, inventos y experimentos, muestra el paso a paso del proceso de compostaje en una terraza. Su método sigue los patrones recomendados por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.

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