Carolina Angarita: “Hemos tenido más fracasos que éxitos”

La gerente general de Google Colombia conversó con Diners sobre el camino que ha recorrido desde ser una periodista de orden público hasta convertirse en la cabeza de una de las empresas más importantes del mundo.

Cuando Carolina Angarita estaba en el colegio, todas las pruebas de aptitud profesional le decían que debía ser ingeniera. Era excelente en matemáticas y le encantaba averiguarlo todo. “En el fondo quería ser hacker”, cuenta, “porque lo que quería era averiguarlo todo, entonces pensé que era más fácil ser periodista e indagar todo de frente”. No se imaginaba entonces que un día estaría a la cabeza de Google Colombia, la oficina nacional de la compañía de tecnología más importante del mundo.

Con apenas veinte años y llena de ese afán de saberlo todo, se convirtió en la periodista encargada de orden público en el noticiero CM&. “Todos los días Putumayo, Guaviare, Caquetá, selva, balacera, la peor época de la guerra en Colombia”, recuerda.

Ahí empezó una carrera vertiginosa que la llevó a cubrir desde los triunfos de los deportistas colombianos en el Reino Unido (mientras cursaba una maestría en Londres) hasta las negociaciones de paz del gobierno Pastrana y a dirigir las comunicaciones de la campaña de Noemí Sanín en 2001. Fue periodista en La FM de RCN y conductora de Panorama, y en 2002, ya con la piel curtida por años de correrías, regresó a RCN, pero ahora lejos de los estudios, las entrevistas y los micrófonos: como vicepresidente de programación y mercadeo.

Y aunque ella misma reconoce que siempre será periodista “porque yo creo que eso es de ADN, como ser cura o militar, eso se lleva en la sangre”, en ese nuevo cargo encontró un mundo apasionante que entonces seguía en pañales: internet.

“En 2006 estaba el boom de los mensajes de texto, todo el mundo estaba comprando celulares, la penetración estaba creciendo de manera impresionante, y empezamos a hacer muchas cosas con lo que llamamos interactividad. Que la gente participara en concursos, votara, etc. Y en paralelo decidimos comercializar la página web del canal, que entonces usábamos como vitrina para contar cosas de la programación. Cuando vi que el mundo digital empezaba a moverse propuse hacer una agencia de marketing digital. Esa agencia (Ennova) se convirtió en la más grande de Colombia en esa categoría”. Buscando talentos innovadores encontró tantas propuestas que crearon una incubadora de negocios, el grupo Zyyei, donde ejerció como presidenta hasta 2015, cuando llegó a Google. Un peregrinaje de toda una vida, sin saberlo, hasta la meca de los amantes de lo digital.

“La vida es del color que uno le quiera poner”
En Silicon Valley los escándalos de acoso sexual y maltrato a las mujeres se han convertido en el pan de cada día. El CEO de Uber, Travis Kalanick, por ejemplo, se vio obligado a renunciar a su propia compañía debido a las presiones de la opinión pública por una serie de denuncias de matoneo y discriminación realizadas por varias exempleadas, mientras la cantidad de ingenieras en “startups” en el mundo sigue siendo muy inferior a la de los hombres.

Google desarrolló la iniciativa ‘Made with code’, que les enseña programación a niñas de colegio con el fin de incrementar la cantidad de mujeres que estudian ingenierías

Esta tendencia, sin embargo, parece encontrar su excepción en el equipo de Carolina. “Google Colombia tiene más mujeres que hombres. De hecho, cuando Google contrata a alguien no se fija ni en el género ni en la edad, si está embarazada, casada o separada. Google se fija en quién es esa persona, su talento, experiencia, qué tan buen ser humano es, y eso es lo más importante para contratar a alguien”, asegura con el orgullo de quien se levanta todos los días contenta de ir a trabajar.

Esta, por supuesto, no fue siempre la situación. El mundo de la tecnología es primordialmente masculino y desde la época de Ennova, Carolina tuvo que enfrentarse a ser a menudo la única mujer en reuniones. “Eso tiene tanto de bueno como de malo y todo depende de cómo uno lo quiera ver. Yo siempre lo vi como una gran ventaja porque era diferente, tenía una voz distinta. Si hubiera querido lo hubiera visto como algo malo, pero la vida es como uno la vea; siempre he visto positivo ser mujer, aun en la época de periodista me parecía buenísimo serlo con militares a mi alrededor cubriendo las tomas guerrilleras en la selva. La vida es del color que uno le quiera poner y como uno la quiera ver. Y como uno la ve es. Literal”.

Y aunque es un hecho que hay menos mujeres que hombres estudiando ingenierías en el mundo, Google participa activamente para cambiar esta tendencia. De ahí nace Made with Code, una iniciativa que les enseña a las niñas de colegio a programar con código. En Bogotá el programa funciona en las oficinas de la empresa, donde las niñas se reúnen con “googlers” voluntarias.

“Cuando les mostramos primero que hacer código es como contar historias, escribir libros y ponerle color a la vida o hacer una película, las niñas entienden que no es una cosa lejana a ellas, ni es algo que solo unos pocos privilegiados en el planeta pueden acceder, sino que entienden que es algo delicioso porque es crear un mundo. Ahí empieza a cambiarse la concepción de las mujeres en ingeniería o haciendo código. Y eso Google lo hace muy bien”.

El fracaso como una oportunidad

Cuando se habla de Google, por supuesto, desde el buscador hasta el sistema operativo Android, se sabe que es una compañía supremamente exitosa. Sin embargo, sus directivas hablan a menudo del fracaso como un componente esencial de ese éxito. Así lo explica Angarita: “Si uno ve la historia de los proyectos que ha hecho Google, son muchos más los que han fracasado que los que han sido exitosos. Pero hemos aprendido tanto de los que han fracasado que los que han sido exitosos son inmensamente exitosos. Que en solo 18 años una empresa sea la marca más valiosa del mundo, el lugar número uno para trabajar, es porque tiene una cultura que precisamente está promoviendo de manera permanente todos estos valores. Entonces, yo creo que hay muchas cosas para darle al mundo de lo que Google ha hecho para sí mismo”.

En su vida personal el fracaso también ha sido una oportunidad. En 2014 murió su padre después de una larga batalla contra el cáncer, se divorció y entró en una crisis con su trabajo. “Todo lo que yo veía me parecía malo. Pero como todo depende de la manera como uno lo tome, fue una oportunidad para reinventarme y renacer”.

De esta necesidad Carolina aprendió a regirse por cuatro pilares que le garantizan la establidad y la convirtieron en una persona feliz: la meditación, conectándose con ella misma; la compasión, haciendo todo desde el amor; el servicio, la satisfacción que da ayudar a los demás; y su hija de cinco años, que, dice, es “un corrientazo de amor que le ilumina el corazón”.
Esos cuatro pilares están presentes tanto en su ética de trabajo como en la crianza que le da a su pequeña, y asegura que, como empleador, Google se conecta con ellos.

“El líder es quien mejor sirve a los demás, quien más abre puertas para el crecimiento, desde las pequeñas para que hagan un negocio exitoso hasta las grandes para que crezcan como seres humanos. Esta empresa te da todas las posibilidades de construir de la mano con ellos, yo creo que siempre tenemos que tener gente mejor debajo de nosotros y eso es un gana-gana impresionante para todos. Obviamente, cuando esos experimentos no funcionen, también hay que reconocerlos con transparencia y con claridad, dar el feedback en el momento oportuno y delante de quien sea, si es en privado o si corresponde hacerlo delante de alguien más. Aquí en Colombia somos muy temerosos de dar el feedback porque creemos que la persona se va a sentir y luego va a trabajar mal. Pero si se da desde el amor y con claridad y con ejemplos puntuales, la gente lo agradece y lo recibe como un regalo”.

“La clave es la relevancia”
La gran pregunta del mundo digital, tanto en los medios como en las “startups” es cómo monetizar el trabajo logrado, y hasta una experta como Carolina, con más de veinte años de experiencia, se muestra renuente a dar una respuesta definitiva sobre el modelo financiero que responderá estas dudas. “La clave es la relevancia. En tanto el contenido sea relevante, la gente lo va a apreciar en el modo que llegue. Si el contenido (publicitario) es basura, va a ser invasivo, va a ser acosador, la gente se va a molestar”.

En el caso particular de los medios es exactamente lo mismo. Los medios hacen un esfuerzo gigante por tener periodistas profesionales que hagan contenido serio y de calidad. El ejemplo número uno es The New York Times. En vez de pagar lo que pagaba por el periódico en la calle, la gente paga por ese contenido. Yo creo que los medios se están moviendo hacia ese modelo, pero la publicidad, obviamente, funciona en tanto sea relevante.

Esta relevancia también aplica para los países, especialmente teniendo en cuenta la multa que la Unión Europea impuso recientemente a Google por las acusaciones de favorecer su propio “marketplace” en los resultados de búsqueda. “De las diez compañías más grandes de internet en el mundo, siete son estadounidenses y tres son chinas. ¿Dónde están los grandes? Donde la legislación lo permite. Donde se puede crear un Silicon Valley. Sería buenísimo poder crear un Silicon Valley en Colombia”, opina, al tiempo que insiste en que, si bien Google cumple al ciento por ciento con la normatividad colombiana, esta es adversa a los nuevos emprendedores digitales.

Mientras esto ocurre, Carolina seguirá partiendo su tiempo entre su hija, su fundación Conexión Bienestar, dedicada a compartir el conocimiento que ha adquirido en sus investigaciones acerca de los cuatro pilares que rigen su vida, y su tercer gran amor, ese gigante que a menudo los que temen al cambio llaman Gran Hermano.

Estos son algunos de sus proyectos favoritos en Google:

• Project Loon: globos aerostáticos que irradian internet a zonas donde no llega el servicio.

• Waymo: los carros que se manejan solos.

• Verily: lentes de contacto inteligentes que miden los niveles de glucosa en las lágrimas de los diabéticos.

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