La Banda Animal, un espectáculo de teatro, música y diversión

La artista colombiana Paula Malik presentará su obra experimental en el Teatro R101 todos los martes de octubre a los 8pm. Vea de qué se trata.

Encontrar la simpleza de las cosas, no es sencillo. De hecho, es uno de los atributos más complicados en el ámbito familiar, laboral y personal. Sin embargo, la persona que lo encuentra. Encuentra un regalo.

Es el caso de Paula Malik, una artista experta en mundo del teatro y el circo conocido como el clown, que combinó el ruido de la ciudad con su visión de ‘payasa’ como ella se define: “Bogotá es una ciudad en la que prácticamente no hay silencio. Un día pasé por la Séptima y vi un pollo de esos que suenan y hacía parte de los múltiples ruidos de la calle, así que pensé ¿qué pasaría si de todos estos sonidos tan desordenados, pudiéramos hacer algo que tuviera armonía y musicalidad?”.

Así fue como hace tres años empezó una idea con animales de juguetes, ‘de esos que se le regalan a los niños y luego te arrepientes’ como dice Malik, y nació un concepto experimental que combina teatro, música y diversión llamado La Banda Animal.

Desde entonces la presentación ha tenido estrellas reconocidas mundialmente como lo es el famoso pollo de hule; el cerdo rosa, gris y rojo y el pato, que evoca a la infancia de todos los colombianos y los niños del mundo.

El espectáculo tiene un mensaje tan sencillo como: disfrutar de lo absurdo, que resulta fascinante para todo público. De hecho, Malik y La Banda Animal ya se presentaron al norte de Francia, en donde su presentación fue un éxito a tal punto, que el diario La République bautizó su obra como: ‘una experiencia de curación imaginaria’.

Ahora el turno es para los colombianos, quienes podrán disfrutar de esta obra en el Teatro R101 (Calle 70a# 11-29) todos los martes a las 8 pm. La obra tendrá ‘taquilla inversa’, que significa que el público entra totalmente gratis, disfruta de la función y al final, bajo su criterio, decide pagar o no la boleta (20 mil pesos).

Foto: Cortesía Paula Malik.

Diners conversó con Malik sobre esta propuesta experimental del clown y teatro:

¿Cómo define su obra?

Como un espectáculo totalmente experimental, porque estoy haciendo música, cosa que antes no hacía. Ahora, a partir de la banda animal empecé a estudiar conceptos musicales, para entender ciertos patrones y ciertos ritmos, pero siempre ha sido totalmente experimental.

Por otro lado, puedo decir que puede ser ‘clown musical’, desde todos los puntos de vista, porque comparto con la gente y porque uso un juguete para hacer música y otras cosas que el público no espera.

¿Por qué usar la modalidad de taquilla inversa?

Porque pertenezco al medio del teatro y siento que es complicado llenar las salas. Siento que hay mucho público, pero que está enfocado en otras obras más comerciales o teatros más grandes y todo eso resulta costoso.

Yo como trabajo independiente y mi objetivo es que mi espectáculo lo vea la mayor cantidad de gente. Por otro lado, como también soy payasa es importante la retroalimentación del público, las reacciones y las emociones, cosas que no pasa con el teatro clásico, porque yo trabajo con la energía de la gente.

Por otro lado, considero que es una forma de culturizar porque aquí en Colombia está mal visto lo de la taquilla inversa, porque la gente tiene el imaginario de que es malo, pero en otras partes como Argentina, Chile, Francia se usa mucho.

Además el público tiene la posibilidad de ir, disfrutar del espectáculo y formar su propio criterio y de aportar conscientemente respecto a su capacidad. Pero sobre todo, no quiero que el dinero sea una excusa para que la gente deje de asistir.

¿Cómo ha sido la recepción del público?

Muy buena. Yo siempre digo que este es un concierto muy participativo, lo llamo concierto ‘Deja Salir tu Animalidad’, porque es tan absurdo y además todos hemos tenido contacto con estos animales que suenan, bien sea porque son basura o un fastidio. Pero cuando están en el espectáculo la gente tiene un deseo increíble de participar tocando estos animales.

Desde mi payasa, quiero participar todo el tiempo con el público, pero desde la banda es el público el que tiene el deseo oculto de participar, entonces se genera un juego y cosas muy chéveres.

¿Cómo fue la trayectoria internacional de la Banda Animal?

La Banda Animal ya estuvo en Francia. Fue un reto para mi porque me lancé al ruedo en otro idioma y lo increíble fue que el público estuvo súper receptivo y me di cuenta que es un espectáculo universal, porque estos animales están en todas partes y creo que la gente, desde niños hasta muy adultos, se sorprenden porque ver a estos animales haciendo música.

¿Qué mensaje tiene la obra?

La Banda Animal es una invitación al juego y de encontrarle un placer a la vida. Durante el espectáculo cuento dos o tres historias de los animales, porque también habló de la banda como un proyecto de “reinserción social” o “inclusión social”, entonces toco algunos temas, pero paso por ellos de una manera rápida y expongo algunos casos del mundo que me parecen injustos a través de los animales.

Pero el grueso está en que el público se entregue a las simpleza de las cosas, a lo que no es tan obvio pero está ahí y a compartir con otras personas desde lo absurdo.

¿Cómo es la personalidad de Maestra Divarius, la directora de la Banda Animal?

Ella siempre quiso ser una profesional de la música, pero nunca lo logró hasta que encontró a estos animales que les dieron la oportunidad. También es bastante excéntrica, busca llevar una formalidad y ser como estos grandes directores de orquestas sinfónicas, que siempre manejan una elegancia.

Sin embargo, como ella es un poco más ‘deschavetada’, se empieza a descomponer y pasa de la euforia total al desespero, o cuando no le funcionan las cosas pasa de picos de alegría a la histeria. Es muy emocional.

Articulos Relacionados

  • Vea el tráiler de Phantom Thread, la película final de Daniel Day-Lewis
  • El arte está en todas partes: hasta en las fotos de paparazzi
  • Playlist: la música que escucha Manuel Medrano
  • No se quede sin ver a los candidatos al premio Luis Caballero