“La ropa de segunda está de moda”: Pilar Castaño

Diners conversó con la gurú de la moda sobre la nueva tendencia para ahorrar y conservar el medio ambiente.

Con la globalización, la velocidad de consumo y la necesidad de estar a la moda todo el tiempo, la gente sólo se preocupar por comprar, acumular y consumir colecciones que pasarán de moda en menos de dos meses. Hasta hoy.

Ahora las tendencias están cambiando con la ropa de segunda mano. La idea, aunque no suene tan prometedora, sí es lo bastante práctica para más de 20 millones de mujeres en Europa y Estados Unidos que adoptaron esta tendencia como un estilo de vida.

En Colombia esta tendencia llegó pisando fuerte con varias aplicaciones como Trendier, que ofrecen a las usuarias una prenda usada por alguna estrella de televisión e incluso la posibilidad de vender la ropa que considere apta para un segundo uso.

Diners conversó con Pilar Castaño, la gurú de la moda en Colombia y usuaria de Trendier, para entender un poco más de esta tendencia. Esto fue lo que nos contó.

¿Qué es comprar ropa de segunda?

Esta tendencia siempre ha estado en el mercado. Por eso existe la tendencia en el mercado de lo vintage que viene de las vendimias que son como las botellas de vino o cosechas.

La ropa de otras épocas no puede comprarse si no usada. Es imposible encontrar un kimono, que es el trend del momento y de la ‘Belle Époque’, con bordados, terciopelo y con toda su inspiración oriental en la moda occidental. Todo eso viene lógicamente de anticuarios, gente especializada y almacenes vintage que recogen este tipo de prendas.

Si vas a París, Nueva York y Pekín lo que encuentras siempre es un sector bellísimo de boutiques especializadas en ropa de segunda que son fantásticas.

¿Cómo ha sido su experiencia comprando ropa de segunda?

El mejor lugar del mundo es el mercado de las pulgas icónico de París. Ahí están las boutiques más increíbles del mundo especializadas en Chanel y también están todos los diseñadores de los años 60 de la ciudad como Pierre Cardin y Sterrie Mouclade.

Por ejemplo ahorita me acabo de comprar unas botas vaqueras alucinantes por un precio irrisorio de lagarto verde militar que si las compro nuevas me salen por mil veces de lo que pagué.

¿Cómo hace la gente para elegir qué ropa merece una segunda mano?

Hay que buscar prendas en perfecto estado. Por ejemplo yo puse en Trendier unas prendas sin estrenar y otras usadas por una persona que tiene un alto portafolio de prendas, entonces no han sido usadas a cabalidad.

Entonces ves ropa que tiene tres o cinco posturas máximo, que eso no es nada para una prenda. Entonces creo que ahí está el gancho porque son prendas casi nuevas.

Vea también: Vístase con la ropa de las estrellas de televisión

¿Cómo saber que las prendas de segunda son de marca?

Eso se nota en las costuras y acabados. Una prenda se ve como está terminada, ahí te das cuenta si es de Alta Costura o simplemente es una prenda de gran superficie, es decir de hecha de forma masiva.

Por ejemplo ahí en la aplicación tengo unos pantalones de lentejuelas de Pink Filosofy, que metí masivamente a Éxito, pero también hay unos pantalones de Pepa Pombo. En Trendier encontramos una amplia esfera para que la gente pueda escoger, pero ahí varía el precio.

Aparte de ahorrar, vestirse bien y ayudar al medio ambiente ¿qué otros beneficios puede encontrar en esta tendencia?

Es un tema de colección. Cuando las prendas son icónicas, son prendas que valen la pena. No son las prendas en serie, son colecciones depuradas, cuidadas y cultivadas que a la larga se convierte también en un tema económico.

Aunque en Europa lo vintage, la ropa de segunda, es carísima porque viene de los años 40, 30 y a veces no es tan económico.

Aquí en Colombia se trata de vestirse muy bien por menos. Además se toca el tema de slow fashion, que se trata de comprar una prenda que ha sido guardada, cuidada, conservada como un buen vino o libro. Esto es todo lo contrario a la moda china, la de contrabando, plástica, desechable. Lo que vemos aquí es totalmente sostenible.

Esta moda se sabe de dónde viene, quién la elaboró y qué materiales utilizaron, así como cuando uno se toma un buen vino, uno sabe cómo eran las uvas el viñedo y el clima donde se cultivó.

¿Cree que esta tendencia puede funcionar en Colombia?

Colombia tiene una sociedad muy aparente y la gente se muere de la pena de que se den cuenta de que se compró una chaqueta o camisa usada. El problema es que el mundo gira alrededor de esta dinámica y mal o bien la tendencia terminará llegando, tarde pero llega.

¿Los hombres también pueden entrar en esta tendencia?

Yo creo que el hombre está más preparado. El verdadero ‘lord inglés’, el verdadero ‘dandy inglés’, el ‘gentleman europeo’ hereda todo lo que usa. Se pone los sacos, las botas, chaquetas barbour, las cachuchas y bufandas de sus padres y abuelos.

Eso es una belleza en Europa porque los muchachos llevan la ropa de sus papás y abuelos. Ahora que se fue mi padre, mi hijo heredó una cantidad de sacos suyos y está fascinado de poder usarlos.

Además de tener un tema sentimental, es muy elegante y muy lindo porque lleva tradición y lleva historia.

¿Qué consejos nos puede dar para comprar ropa de segunda?

-Alivianarse con el tema y no sentir pena.

-Abrir la mente.

-Entender que es una dinámica fantástica porque cada prenda cuenta una historia y esa es la historia de la moda y son prendas que han creado los diseñadores para representar una época.

-No importa que sea de marca, aunque divino si es de marca, porque qué divino una cartera Chanel o una botas Cavali o unos pantalones de Alberta Ferretti, pero sino de es de marca no importa, el hecho es usar una buena prenda porque está hecha para ser vivida.

-El tema es de abrir la mente, globalizarnos y salir del nido que mantenemos los colombianos y disfrutar experiencias como estas.

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