21 consejos para pensar como un psiquiatra

Una cartilla para ver a través de las máscaras que se pone la gente. Se trata de un práctico resumen realizado por Emanuel H. Rosen, tras años de ejercicio experimental analítico freudiano.

Revista Diners de diciembre de 1998. Edición 345

La brecha grande que existe entre la psiquiatría y la cultura popular es algo que he considerado verdaderamente desafortunado. Los psiquiatras son por lo general vilipendiados en los espectáculos, en los medios de comunicación y dentro del pensamiento común; también nuestros pacientes son estigmatizados.

Hasta cierto grado hemos recibido lo que merecemos. Hemos permitido que el público nos vea como simples receta-pastillas y que considere insignificante nuestro poco común sentido cuando éste se aplica en cada momento de la vida de cada persona. No haber educado a los pacientes y al público en general acerca de los profundos principios de la conducta humana es lo que nos ha aislado de nuestras comunidades.

La mayoría de los pacientes se acercan al psiquiatra porque reconocen que en alguna medida sus percepciones contienen· algunas distorsiones, usualmente defensivas. Por ejemplo, una señora de 40 años puede empezar su primera sesión quejándose de
una “depresión biológica” y exigiendo Prozac. Al cabo de una hora, sin embargo, reconocerá que su estado de ánimo se debe en gran parte a los diez años de rechazo por parte de su esposo a tener relaciones sexuales con ella.

 

En la práctica yo he ensayado una especie de psicoterapia educacional, explicándoles simplemente a los pacientes qué están haciendo y por qué lo están haciendo. El resultado ha sido notablemente efectivo y catalítico, al apresurar el proceso de psicoterapia. Este mismo enfoque puede ayudar al público en general a ahondar en el conocimiento de las apariencias sociales y a entender las profundas luchas de las personas que lo rodean y las de ellos mismos.

Las ideas y los principios pueden ser presentados directamente sin utilizar la jerga que usan los psiquiatras en sus discusiones profesionales. Hacer esto en una forma comprensiva y enfática puede conducir a ampliar el vocabulario del público, lo cual resultará en una mayor aceptación de ciertas verdades psicológicas básicas.

La esencia de lo que nosotros los psicoterapeutas hacemos, es despojar a la persona de sus estrategias protectoras. Si se entienden estas estrategias y se identifican los puntos fundamentales de los cuales la gente tiende a defenderse, podrá verse a través de las personas y, en una extensión menor, a través de uno mismo. Aquí se encontrarán algunos principios generales para ayudarlo a pensar como un psiquiatra. Domínelos, y usted podrá r- aumentar notoriamente en algunos casos su comprensión del mundo que lo rodea. Podrá ver a través de la gente. Podrá leer sus mentes.

 

1. Para saber qué tan emocionalmente sano está alguien observe sus relaciones íntimas

Personas bien parecidas, atléticas, carismáticas, confiadas, ricas o inteligentes, no son siempre emocionalmente sanas. Por ejemplo, cronológicamente son adultas, pero emocionalmente son niños de dos años. No puede hacerse una valoración exacta y profunda de alguien que no se aprenda a distinguir entre sus cualidades físicas y superficiales y las emociones significativas. Hay por lo menos tres claves que deben conocerse:

La más importante, qué tan duraderas y confiables son sus relaciones íntimas actuales.

Luego, cuánto hace que tiene su actual trabajo y qué conflictos negativos experimenta allí.

Finalmente cómo fueron las experiencias de su infancia; ¿se entendía bien con su familia?

2. La crianza que uno recibió de los padres, los hermanos y especialmente de la madre durante el crecimiento, determina la autoestima.

Las madres no son las culpables de todos los problemas de nuestros pacientes. Simplemente una crianza saludable y estable por parte de la madre es un fuerte amortiguador contra una gran cantidad de patología.

3. Como se relaciona uno con los demás depende de cómo se relaciona con su familia durante la etapa de crecimiento.

Básicamente todos llevamos para siempre a nuestras familias en nuestras mentes. Durante toda la vida tendremos la tendencia a actuar como cuando éramos niños o como actuaban nuestros padres.

4. Todos actuamos para un público que tenemos escondido dentro de nuestras cabezas: mamá y papá.

Con frecuencia se ven personas que actúan en forma extraña en sus relaciones interpersonales. “¿De dónde viene eso?”. Proviene de un libreto oculto que fue impreso en la cabeza de esa persona. Está reaccionando ostensiblemente hacia ustedes, pero en su cabeza está reaccionando hacia su madre. De hecho, mientras menos recuerde de su infancia, más actuará sin inhibiciones hacia usted.

 

5. La gente que afirma no recordar su niñez está por lo general emocionalmente perturbada.

Individuos físicamente saludables que no pueden recordar su juventud, frecuentemente han sufrido algunas dolorosas experiencias que sus mentes están tratando de borrar. Como resultado no saben quiénes son. Tienen lo que los psiquiatras llaman un sentido de identidad disminuido.

6. A veces a las víctimas les gusta ser agresores y a los agresores víctimas.

Cuando una persona se ve obligada a asumir una posición pasiva, se vuelve más
activamente agresiva.

7. Existe una mente inconsciente que básicamente determina su vida, desde el trabajo que escoge hasta con quien se casa.

Todos los sentimientos que uno tiene acerca de sí mismo, de los padres y de la familia están enterrados en esa mente inconsciente, lo mismo que unos temores profundos de los cuales trataremos más adelante.

Cuanto más consciente se es de la mente inconsciente, más libertad se tendrá.

8. El sexo es decisivo, no importa lo que digan los demás.

El sexo ha dejado de ser el factor más importante del comportamiento humano. Hoy en día, los sentimientos, los pensamientos y las emociones desempeñan un mayor papel. Sin embargo, el funcionamiento y la historia sexual dicen mucho acerca de cómo realmente es una persona.

 

9. Siempre que tenemos en un mismo cuarto a dos mujeres o a dos hombres hay tensión homosexual.

Todo el mundo tiene impulsos heterosexuales y homosexuales, lo que varía es la manera de manejarlos. El solo hecho de tener un impulso o una idea homosexual no afecta la orientación sexual de la persona; la definición se hace no por los impulsos sino por el comportamiento. En nuestra sociedad, los que están en contra del homosexualismo son quienes se sienten incómodos con sus impulsos homosexuales.

10. En algún momento, generalmente entre los cuatro y los seis años, los niños tienden a ser sexuales con el padre del sexo opuesto.

Casi todo el mundo se incomoda con el pensamiento de sus padres teniendo trato carnal. Esto es porque existe una resistencia significativa hacia los propios recuerdos que involucran sentimientos sexuales hacia los padres. Esto no significa, sin embargo, que tengan que recordarse los impulsos sexuales hacia uno de los padres como emocionalmente sanos. De hecho, uno de los asuntos más comunes con los cuales tiene que enfrentarse un adulto es con el conflicto de su represión incompleta sobre este conflicto esencial.

11. Existe algo así como la ansiedad de castración.

Es el temor esencial más aterrador que tiene la gente, pero es emocionalmente importante.

12. Las mujeres están lejos de tener tanta envidia del pene como los hombres.

Los hombres se preocupan mucho por qué tan grande es su pene y qué tanto penetra. Nunca se investiga este tema porque incomoda a la gente, pero es importante. Hay más mitología sobre este tema de lo que jamás escribieron los griegos.

13. El complejo de Edipo es lo que mantiene a los psiquiatras activos.

Aunque el común de la gente tiende a pensar sólo en el aspecto sexual del complejo de Edipo, este en realidad se reduce a la competencia. Se refiere a ser más grande, más rico, más poderoso, ganador o perdedor. Los sentimientos alrededor de él son universales e intensos. Pasar por las variadas fases del desarrollo psicológico – oral, anal y de Edipo-nos enseña cuestiones clave:

* Sentirse estable, seguro y moderadamente dependiente de otros.

* Mandar.

* Sentirse capaz de competir exitosamente, y sentirse como hombre o mujer.

14. Todo el mundo en el fondo es igual; quiere satisfacer profundas necesidades similares y apaciguar temores ocultos.

En general todo mundo parece desear dinero, poder, admiración y gratificación
sexual. Las personas quieren sentirse amadas y seguras. Según este principio, el dinero y la inteligencia no nos protegen; sólo la salud emocional nos mantiene estables. Los sentimientos acerca de uno mismo y la estabilidad de las relaciones íntimas son lo único que importa.


15. Las personas con frecuencia hacen lo contrario de lo que sienten, especialmente cuando están enfermas.

O sea, la mejor defensa es una buena ofensa. Cuando la gente actúa en forma egoísta su sentimiento subyacente es que ellos son unos “sin pene” o impotentes.

16. Nosotros distorsionamos la realidad dentro y fuera de nuestras mentes para lograr sobrevivir.

Las distorsiones de nuestro mundo interior son comunes. La regresión, una de las más intrigantes defensas, significa actuar como un niño para evitar el mundo real. Las distorsiones externas pueden conducirnos a serios problemas.

La negación puede ser fatal ya sea que involucre el abuso del alcohol o una manada de elefantes al ataque.

El desprecio es útil cuando queremos insultar a alguien pero puede ser nocivo. Por ejemplo, por considerar a un profesor un “total imbécil” podemos dejar de percibir las partes importantes de su conferencia.

El idealizar o colocar a la gente en un pedestal puede herirnos al descubrir que no son lo que esperábamos.

El proyectar los sentimientos hacia los demás es una distorsión defensiva común. Sentimos culpables es doloroso, así que preferimos pensar que los demás están disgustados en vez de reconocer nuestra culpabilidad. ‘Yo sé que estás bravo porque se me olvidó tu cumpleaños, no lo niegues”.

El dividir nuestra visión del mundo entre los buenos y los malos es una distorsión.

 

17. Para triunfar en el altamente competitivo mundo de los negocios se requiere una manifestación de la personalidad que destruirá sus relaciones íntimas.

He estado diciendo que no es sano esforzarse permanentemente para compensar nuestros sentimientos de inferioridad e impotencia. Sin embargo, los que se esfuerzan son los que logran poder y éxito en el mundo.

Para lograr salud emocional, estos “triunfadores” tienen que dejar su personalidad de trabajo y convertirse en seres normales antes de traspasar el umbral de sus casas. Es indispensable que el carácter capitalista, empujador, apresurado y adquisitivo no entre en el reino de las relaciones íntimas.

Aquellos que logran lo mejor de ambos mundos -carrera y relaciones- son los que comprenden que el éxito en el sitio de trabajo no suple la falta de éxito en el hogar.

18 .Como se enfrente la muerte es usualmente igual a como se enfrente la vida

 

19. Aun en un corto tiempo, la manera como la gente se comporta con usted puede indicarle bastante acerca de sus asuntos íntimos.

La manera de despedirse puede decirle a usted mucho sobre la estabilidad emocional y sobre el carácter de una persona. Los que nos agarran y se despiden en forma interminable usualmente tienen problemas profundamente arraigados con la separación. Por supuesto, todos tenemos problemas con la separación en mayor 0 menor grado. Los que venimos de hogares estables y calurosos tenemos un manto de seguridad lleno de recuerdos amables, sin el cual estar solos o despedirnos podría ser un infierno.

Un extraño que cuenta la historia de su vida en la primera entrevista, aunque sea con el psiquiatra, probablemente está emocionalmente enfermo porque no hay frontera entre uno y otro, y debe haberla. Después de todo, él está ante un extraño.

20. Escuche con su tercer oído.

Uno de mis tutores en el Centro Médico de Duke University definió una vez al tercer oído así: “Mientras se está escuchando lo que dice el paciente, con el tercer oído se escucha el porqué lo está diciendo”. Los psiquiatras escuchan de una manera inimitable. El médico de la familia examina los oídos con otoscopio, el psiquiatra examina los sentimientos con él mismo como herramienta.

Si nos sentimos de una cierta manera, es probable que el interlocutor esté tratando de hacernos sentir así. Usted tiene que estar emocionalmente estable para poder ser esa herramienta examinadora. Cuando logra identificar lo que está sintiendo, el próximo paso es identificar el porqué. Generalmente hay dos razones. Primero, puede ser porque usted está razonando lo que está sintiendo la otra persona. Segundo, porque usted está siendo sutilmente inducido a desempeñar un papel emocional complementario en una escena que por lo general tiene un guión oculto.

21. Detrás de cada temor hay un deseo

Los deseos que en forma consciente son inaceptables, pueden ser mejor expresados como temores. Se relaciona con este principio la máxima: “Cuídese de negativas no solicitadas”. Un ejemplo común es el que parece ser una declaración espontánea: “No me importa nada la plata”, cuide entonces su billetera.

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