Seis señales de autosabotaje

La psicóloga Ellen Hendriksen, de la Universidad de California, describe que el fracaso es una acción que las personas hacen de manera involuntaria, conocido también como autosabotaje. ¿Cómo se soluciona?

La doctora Ellen Hendriksen de la Clinical Psychologist and Podcast Host de Los Ángeles, hizo un estudio sobre el comportamiento autodestructivo de sus pacientes encontrando seis formas en que las personas fracasan cuando están a punto de cumplir sus metas.

Hendriksen estudió las metas que se propusieron sus pacientes durante dos años. En ese transcurso escuchó con atención las excusas de cada uno de ellos por no cumplirlas: ‘no pude alcanzar la meta de adelgazar porque mi esposa no me ayudó’; ‘le iba a proponer matrimonio, pero peleamos cuando se lo iba a pedir’; ‘quería pedir un aumento de salario pero arruine el cierre de una venta’, entre otras. La doctora encontró que cuando las personas están a punto de culminar una meta, les da miedo dar ese último paso.

Este problema es muy serio, ya que Hendriksen asegura que el fracaso lleva a la automedicación, el uso de drogas, alcohol, estrés y conflictos interpersonales. Sin embargo, la psicóloga da una solución adecuada para cada ‘autosabotaje’:

Acostumbrarse al fracaso

Conocidas también como las personas que no tienen éxito en sus vidas, son aquellas que aunque tiene un trabajo y familia moderadamente estable se acostumbra a que las cosas no cambien. Es por eso que al mínimo reconocimiento o incentivo estar personas suelen arruinar su estabilidad.

Hendriksen asegura que la disonancia cognitiva es la culpable de su fracaso. “Por lo general nuestras acciones se alinean con nuestras creencias y valores. Pero cuando hacemos algo excepcional, el cerebro es incapaz de seguir con esa ‘racha’ de éxitos”. La solución, según la psicóloga, es ser constantes y tener paciencia a la hora de mejorar la actitud, para que el éxito se vuelva parte de su rutina.

Controlar el sentimiento de fracaso

Es necesario aceptar cuando se fracasa y tener un duelo por ello. Lo que no puede permitir es intentar controlar ese fracaso y hacer como si no pasara nada. Si es de las personas que cuando fracasa intenta ocultar su error, cuidado, porque Hendriksen hace una analogía con este comportamiento con el de un marinero que tiene bajo control un barco con el timón en llamas, tiene controlada la situación pero a ¿qué costo?

La solución es ser sincero con usted mismo y con las personas que lo rodean, aceptar el fracaso como parte del camino y aprender de los errores.

Sentir culpabilidad por el éxito

Hay personas que cuando comienzan a tener éxito en el amor, en el trabajo o con su familia, sienten que son el ejemplo a seguir de otros, lo que le produce un cargo de responsabilidad más alto y un sentimiento de culpa al sentir que su éxito es un fraude.

Hendriksen describe este fenómeno como el ‘síndrome del viejo impostor’. La solución es apropiarse de esa meta y olvidar lo que piense la gente.

No ver más allá del sentimiento de culpa

Cuando una persona ha sido abusada, ignorada, explotada y descuidada cree que los fracasos son 100% responsabilidad suya, sin tomar en cuenta otras opciones externas.

Hendriksen asegura que estas personas no analizan los motivos que hay detrás del fracaso, lo que hace que sus ‘desdichas’ sean repetitivas. La solución para ello es analizar las situaciones, encontrar el problema y tratarlo de raíz.

Responsabilizar a otros por su fracaso

La doctora Ellen Hendriksen cuenta que este es uno de los más comunes de sus pacientes. ‘Le terminé a mi novia porque era muy regañona’; ‘pelee con mis papás porque no me entienden’; ‘no hago ejercicio por el trabajo’ son las excusas más superficiales que dicen las personas, pero las más fáciles para determinar si le cuesta aceptar sus errores. La solución es hacer una autoevaluación y reconocer los errores de no ir al gimnasio, la finalización de una relación y la ‘incomprensión’ de los demás hacia usted.

Fracasar para romper la rutina

En 1947 Henry Ford, de la automotriz Ford, le dijo a sus trabajadores: “El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”. Tal vez esta puede ser su excusa de cada día. Hay personas que para salir de la rutina encuentran problemas donde no los hay. Hendriksen pone el ejemplo de una pareja que lleva más de un mes sin algún conflicto, pero a la vez siente que todo se torna aburrido y predecible, es por ello que el hombre o la mujer inician una pelea para añadir un poco de emoción a las cosas.

Este sabotaje se le denomina como la raíz del miedo al fracaso. Si es de los que ha pensado que ‘todo marcha muy bien para ser verdad’, es porque ha puesto en funcionamiento esta táctica inconscientemente.

Hendriksen asegura que “no se trata de tener miedo al éxito, se trata de un temor de ser humillado públicamente cuando se intenta algo nuevo”.

Articulos Relacionados

  • Galería: el lado cómico del reino animal
  • El álbum navideño de Sia
  • Ya está aquí el tráiler definitivo de Las Chicas del Cable
  • X: la película de Maluma