Allison Williams habló con Diners sobre la última temporada de ‘Girls’

La actriz que interpreta a Marnie Michaels en la serie de HBO conversó en Nueva York con Diners sobre la serie que la lanzó al estrellato, las dificultades de su personaje, y lo que planea para el futuro.

Por alguna razón el personaje de Marnie siempre va más lejos en su capacidad de hacer el ridículo. Su personaje es el que más humillan, es la que muestran sentada en el inodoro, etc.
Sí, así lo he sentido. Creo que la idea es mostrar que ese personaje “tipo A” (siempre delgada y bien puesta) no es distinta de los demás. A menudo las Marnies del mundo representan algo intocable, tan bien puesta que ni siquiera van al baño, o imposibles de imaginar en un escenario incómodo. Ese es el placer de interpretarla, que es tan colorida como todas las personas que conozco en el mundo. ¡Todo el mundo va al baño! (risas)

Esa es una de las cosas que hace de nuestra serie un producto más realista. Que no se siente más allá del rango de la gente que ve el programa. También con las escenas de sexo, a las que creo que te refieres implícitamente, es que yo desde el principio dije que no quería hacer desnudos, pero los productores se aseguraron de que Marnie no se sienta como una persona incapaz de tener intimidad. Que aunque no está mostrando todo su cuerpo, sí es capaz de estar en situaciones íntimas, en distintas posiciones.

A nadie le quedaría la duda de que Marnie se ha mostrado muy vulnerable, sin embargo la gente no me cree cuando les digo que he tenido la mayor cantidad de escenas de sexo en la serie. Siempre creen que es Lena.

El personaje de Marnie es al mismo tiempo odiado y amado, y es quizás uno de los más controversiales de la serie. ¿Qué es es lo que más va a extrañar del personaje?

Creo que extrañaré interpretar a alguien que sigue sus instintos sin importar a dónde la lleven. Hay algo muy satisfactorio en hacer de alguien que tiene una idea y la ejecuta sin tener mucho tiempo para pensarlo. Eso es muy refrescante. A menudo ella sigue los instintos, que todos tenemos pero que no seguimos porque nos detenemos un segundo para reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos. Es muy catártico.

Nosotras en el elenco le cedimos la experiencia de estar perdidos en nuestros veintes a nuestros personajes. Cuando salió el programa nos convertimos en personajes públicos y empezamos a tener ingresos que nos permitían sostenernos mejor que al resto de nuestros pares. Ahí nos separamos drásticamente de nuestros amigos contemporáneos. Y Marnie, para mi, ha tomado las decisiones que yo creo que habría tomado y me siento muy feliz de no haber tenido que enfrentarme a ellas. Espero que ahora no me devuelva a los 22 años y a tomar malas decisiones.
Ella es tan polarizante porque es difícil ver a alguien hacer el ridículo una y otra y otra vez sin aprender la lección, sin entender cómo evitar ponerse en esas situaciones.

¿Qué ha significado para usted estar en el programa?
Ha significado muchísimo porque con los seis años que hemos estado al aire he podido adquirir más perspectiva del legado que vamos a dejar, aunque por supuesto todavía está muy temprano para darnos cuenta. El programa de Mary Tyler Moore, por ejemplo, la gente sabía que era muy novedoso, pero tiene otro significado para mi generación que el que tuvo para la generación de mis padres.

Mi esperanza es que sea uno de los primeros programas que radicalmente se rehusó a mostrar a las mujeres en su mejor aspecto. Creo que la idea de que nos puedan retocar y recortar es muy nociva para las imágenes corporales de las mujeres y las niñas. Y que el personaje más neurótico y psicorrígido aparezca en su primera escena con un retenedor, recién levantada, es impresionante. El público puede darse cuenta de que sí, inclusive esos personajes “perfectos” no están siempre arreglados y listos. Y cuando ella se arregla y se alista, hace el ridículo. Es un alivio para la gente joven y todo el tiempo me encuentro personas que estaban entrando a la universidad cuando empezó la serie y se están graduando ahora que me dicen que hay muchísimas cosas de sus vidas reflejadas en el programa. Se sienten acompañadas mientras atraviesan unos períodos de la vida que son realmente muy solitarios y miedosos.

Y lo curioso es que vemos situaciones incómodas en televisión, que tradicionalmente es el medio donde solo vemos lo que se supone que deseamos. Creo que estamos de acuerdo en que nadie nunca ha deseado estar en la situación de los personajes de Girls. Inclusive si les pasan cosas buenas, inevitablemente las van a arruinar.

En el New York Times compararon el apartamento de Marnie con el de Carrie Bradshaw de Sex and the City y fue muy interesante pues en Sex and the City vemos una ciudad fabulosa, donde una columnista free-lance puede pagar un apartamento en el Upper East Side. ¿Cuál es la Nueva York de Girls?
Cuando vimos Sex and the City era más un escapismo. La gente ama la idea de tener esa vida, ese clóset lleno de zapatos, esos hombres guapísimos que eran enviados al demonio si no trataban bien a las mujeres.

Carrie Bradshaw's apartment vs. Marnie Michaels' apartment. Holy s*%#! #ShowerInTheKitchen #Girls #BeforeTheWall

Una foto publicada por Allison Williams (@aw) el

En ese sentido, era una visión muy temprana de un feminismo newyorquino, pero también giraba alrededor de personas muy exitosas. Era otra época en las vidas de los personajes también (30s vs. 20s). Nadie dice que Marnie no va a encontrar su camino y será muy rica en lo que haga para poder pagarse un apartamento similar, pero tampoco creo que Carrie haya tenido en algún momento de su vida una regadera en la cocina.

Creo que la Nueva York de Girls está sobrepoblada y llega más lejos, hasta Brooklyn, donde los apartamentos son lo que son. Marnie se coló en Manhattan y tomó el arriendo que puede pagar. Y perdió a su gato, nunca supimos qué pasó ahí.

Es fascinante porque estamos después de una gran recesión y vivimos sus consecuencias. La idea de un apartamento tan grande como el de Carrie, aunque el personal técnico habría pagado por tener el espacio de ese apartamento pues estábamos apretadísimos en el de Marnie, tuvimos que tumbar varias veces las pareces y seguíamos claustrofóbicos, lo que igual nos ayudó mucho a las actuaciones.

¿Cómo se siente haber cerrado ese capítulo de su vida y qué le queda de haber hecho el papel?

Me siento muy triste! Empecé a hacer esto cuando acababa de terminar la universidad, no me imagino la vida sin la serie. Será un montón de días vacíos en el almanaque, porque ya estaba acostumbrada a grabar en el verano, cerrar la serie en otoño, hacer prensa y promociones en invierno y primavera, y volver a arrancar en el verano siguiente. Ya no sé qué pensar de estar cualquier miércoles sin estar trabajando.

Emocionalmente, lo más triste es que ya no vamos a tener tiempo de estar las cuatro juntas, porque cada una es más ermitaña que la otra y odiamos salir de nuestras casas. Así que a pesar de que nos amamos y estamos siempre en contacto, estar las cuatro juntas es muy difícil. Por eso entrevistarnos a las cuatro es imposible: siempre estamos hablando entre nosotras, hemos enloquecido a varios periodistas hoy porque no nos callamos, siempre estamos contándonos nuestras vidas, mostrándonos nuestros nuevos tatuajes (ellas, no yo). Así que estoy muy triste pero sé que ahora tendremos que ser adultas, llamarnos y organizar los planes para estar juntas.

Del set me llevé el anillo de bodas de Marnie (al personaje se lo robaron en la temporada pasada) y lo uso cuando necesito un poquito más de coraje porque Marnie siempre ha sido muy valiente. También tengo varios de sus atuendos, que están guardados especialmente en un depósito, varias de sus camisetas, y el vestido en el que cantó para Charlie.

Sabiendo que era la última temporada que iban a grabar, ¿cómo era el ambiente en el set?

Se sintió raro porque estábamos tratando de guardar cada recuerdo. Y además la gente fue desapareciendo poco a poco, no fue como si tuviéramos una última escena de cierre para despedirnos. De repente empezaron a irse los camarógrafos y algunos actores, así que cada semana había una despedida. Al final, Zosia y Jemima ya habían terminado y cuando terminamos simplemente demolieron todos los ‘sets’ de los apartamentos. Eso fue espantoso y me rompió el corazón.

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