Paula Mendoza, una “joya” que brilla por el mundo

Diners conversó con esta colombiana que vive en Nueva York, y que se ha posicionado como una de las joyeras más importantes del país.

A finales de noviembre, una de las épocas más movidas del año para el comercio, Paula Mendoza atiende al teléfono desde su oficina en Nueva York. Está ocupada empacando un buen contingente de sus joyas para llevarlas a Art Basel, en Miami, una de las ferias de arte más importantes del mundo. Al principio cualquiera podría quedar confundido con esa ecuación, ¿qué lugar tienen las joyas en una exposición de arte? Pues bien, las piezas de la colombiana parecen esculturas de gran formato, dramáticas, con vida propia y que hacen brillar a las mujeres que las lucen. “Hice un curso de escultura basada en joyería, tal vez por eso mis piezas se ven tan escultóricas”, afirma la bogotana de 37 años.

joyas5_620x460Desde hace once años, Paula está radicada en Estados Unidos y desde 2012 vive en Nueva York.

Esa particular característica es, precisamente, la que no ha pasado desapercibida en el radar de la moda, hasta el punto de que los estilistas de las estrellas la llaman constantemente. Todo comenzó en agosto de 2013, cuando Paula recibió un mensaje de Ty Hunter, a través de la red social de Instagram, en el que le solicitaba algunas de sus joyas para un video musical. Su jefe era Beyoncé. “Pensé que era una estafa, que querían robarnos”, cuenta entre risas. Gracias a Google pudieron darse cuenta de que Hunter efectivamente era uno de los estilistas de la “Queen B”, y lució sus joyas en el video XO.

A partir de ese momento nada volvió a ser igual. La cantante Rita Ora, Charlotte Wellesley –la esposa de Alejandro Santo Domingo–, la actriz Kate Beckinsale y, por supuesto, Sofía Vergara se han convertido en devotas admiradoras de su trabajo artesanal. Esto le ha permitido, además, conocer autoridades en el mundo de la moda como la directora de la revista Vogue, Anna Wintour, a quien vio en 2015 cuando la nominaron como mejor diseñadora de accesorios del concurso que organiza Vogue con el Council of Fashion Designers of America (CFDA).

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Sus joyas parecen esculturas de gran formato, dramáticas, con vida propia y hacen brillar a las mujeres que las lucen.

Sin embargo, a pesar de su famosa clientela, Paula sigue siendo la mejor modelo de sus propias creaciones. Así lo demuestra, a diario, en su cuenta de Instagram a sus más de 67,6K seguidores, en donde comparte divertidos videos de cómo lucir sus tesoros en medio de exóticos parajes, que van desde el lago de Ginebra hasta el London Sketch Bar. “Creo que hay una percepción diferente cuando muestro las joyas yo misma. Se siente más espontáneo y real”, asegura.

Su verdadera vocación

joyas3_620x460 Paula Mendoza se inspira en las mujeres, que para ella, resultan icónicas.

Aunque Paula lleva quince años trabajando como joyera, no siempre tuvo tan claro lo que quería hacer. De hecho, estudió comunicación social en la Universidad Sergio Arboleda y trabajó en el Departamento de Comunicaciones de El Espectador y Todelar. Pero la moda le encantaba.

“Lo gracioso es que yo me hacía mis propias joyas y ropa para que no las tuviera nadie más”, comenta de aquella época en la que aún no había descubierto su vocación.

“Cuando viajé a Boston por primera vez, me llevé joyas para vender, pero para hacer plata y poder comprarme cosas, no en un plan de negocio. Me fue muy bien, no era nada lujoso, eran taguas ensartadas en nailon. Un almacén me hizo un pedido. Cuando regresé a Colombia me di cuenta de que estaba trabajando el triple porque me tocaba ir a mi trabajo y luego tenía que llegar a mi casa a hacer accesorios para esa tienda. Así que dije voy a renunciar y me voy a dedicar a las joyas, que es lo que más me gusta”, cuenta.

joyas1_620x460Las joyas de Paula Mendoza cautivaron a la colombiana Sofía Vergara y la actriz Kate Beckinsale.

A los 22 años renunció a su trabajo en Kumon, pidió un préstamo de diez millones de pesos a Coomeva y se lanzó a diseñar joyas, aprender de metales y piedras, y técnicas de la mano de artesanos en Bogotá y Perú. El enorme riesgo que tomó en ese entonces fue la mejor decisión de su vida. “Fue lo que hice y es lo que todavía hago”, afirma con un tono de total satisfacción.

Desde hace once años, Paula está radicada en Estados Unidos y desde 2012 vive en Nueva York. “Mi oficina es pequeña, queda en un edificio lindo en el Upper East Side, en un piso bien creativo donde hay una cantidad de fotógrafos, artistas y pintores; es cerca de mi casa, entonces me voy a pie, así esté lloviendo o nevando”. Sin embargo, su centro de operaciones está en Bogotá. “Nunca alcanzo a extrañar a Colombia porque voy con mucha frecuencia”. Su mamá, Nelly Muñoz, le ayuda a manejar su taller en el que se puede certificar que sus joyas son ciento por ciento colombianas, no solo en su mano de obra, sino también en la materia prima. Mendoza saca dos colecciones al año y también hace colaboraciones especiales con otros diseñadores. “Tenemos tres colaboraciones más con Esteban Cortázar y la colección pre fall 2017 la presentamos en París el próximo 21 de enero”.

Hoy en día sus joyas se pueden adquirir en algunas de las páginas más prestigiosas de compras online, como Moda Operandi, Net-a-Porter y algunas de las tiendas por departamentos más chic como Bergdorf Goodman, Harvey Nichols y Sacks Fifth Avenue. Su marca ya está en América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia, Australia y el Oriente Medio.

joyas2_620x460Estas joyas también cautivaron a estrellas de la música como Beyoncé, Rita Ora y Charlotte Wellesley.

Como si esto no fuera suficiente, Paula realiza trunk shows todo el año por el mundo, lo que la hace vivir como una verdadera gitana moderna. “Te vas a morir de la risa, pero la última vez que pasé dos días seguidos en mi apartamento fue hace como ocho años. Mis amigos se burlan porque siempre que me escriben a ver dónde estoy, ando montada en un avión”.

Cuando tiene tiempo libre, a Paula le encanta bailar deep house y salsa; “hubiera amado ser caleña”, dice con su acento rolo. “También amo el arte, voy a museos y galerías con frecuencia, es un hobby que me apasiona”. Y su gran placer culposo, contrario a lo que muchos podrían pensar, no son las compras, sino los helados y postres. “Mi helado favorito es el de pistacho, y mi postre, el de tres leches”.

joyas6_460x620La marca Paula Mendoza está en América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia, Australia y el Oriente Medio.

Habla con emoción de su próxima colección, que lanzará en febrero de 2017 y que contará con piezas de cobre enchapadas en oro y muchas esmeraldas. “Es la representación de la mujer Paula Mendoza. No tomé referencias externas de nada, sino que me inspiré de las mujeres que para mí son absolutamente icónicas, como mi mamá”, concluye.

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