¿Sabía que una científica colombiana hace parte de las mujeres más influyentes de la ciencia en 2016?

La científica Elena Stashenko de la Universidad Industrial de Santander fue nombrada como una de las 50 mujeres más influyentes de la ciencia por la revista científica ‘Analytical Scientist’.

Nació en Rusia pero vive hace más de 30 años en Colombia. Heredó de su madre química y su padre físico la pasión por la ciencia. Desde su niñez sus padres le inculcaron la curiosidad de cómo funciona la fotosíntesis, hasta la compleja mezcla de químicos naturales para hacer un aromatizante.

Stashenko estudió Química Instrumental en la Universidad Druzhbi Narodov en Moscú. Luego de terminar su pregrado y postgrado en la URSS decidió viajar a Colombia por cuestiones sentimentales.

A pesar de saber inglés, francés y ruso le costó mucho adaptarse al castellano que se habla en Colombia. Sin embargo, este problema no fue un impedimento para establecerse en el país y casarse con un santandereano en 1982.

En 1983, Stashenko ya era profesora en la Universidad Industrial de Santander (Bucaramanga). Fue allí donde entendió que sus conocimientos de química instrumental tenían que estar enfocados en la biodiversidad del país.

Gracias a su arduo estudio de la biodiversidad de especies vegetales tropicales a través de la química, y por su incansable trabajo para hacer ciencia en Colombia la Revista Analytical Scientist la eligió como una de las mujeres más influyentes de la ciencia en 2016.

Otros de los argumentos para ser una de las mejores científicas fue la creación del Centro de Investigación de Excelencia dedicado al estudio de la biodiversidad de Colombia para desarrollar la agroindustrialización de aceites esenciales, medicinas, y aromatizantes. Este proyecto cuenta con más de 15 grupos de investigación en más de 10 universidades del país.

En los años 80 Colombia no estaba en el mapa de ningún científico porque no teníamos todo el desarrollo tecnológico para trabajar. Sin embargo, esto no le impidió a la doctora Stashenko abrirse paso en la comunidad científica con especímenes autóctonos de Colombia.

Hoy vale la pena destacar la labor de esta colombo-rusa porque aparte de ser una de las mujeres más influyentes de la ciencia, también es una colombiana que aprecia y le enseña al mundo el valor de las riquezas culturales y naturales de nuestro país.

foto_cuerpo_620x460
Foto: Laboratorio de Cromatografía y Espectrometría de Masas CROM-MASS de la Universidad Industrial de Santander.

Su madre era química y su padre físico ¿cómo llegó usted a ser una científica que estudia la biodiversidad?

Yo hice mis estudios en Química Instrumental y Química Analítica como mi madre, concretamente en espectrometrías de masas, luego llego a Colombia y descubro que no había infraestructura para practicar la química instrumental. Sin embargo, me sorprende mucho este mar de plantas y ese mar de biodiversidad que son un tesoro que hace diferente a esta país de otros del mundo.

Entonces poco a poco empecé a averiguar el nombre de las plantas y sus funciones, y fue gracias a toda esta biodiversidad que cambió el curso de investigación para investigar el compuesto químico de las plantas, el clima y todo lo rodea a uno aquí.
Para ustedes puede ser muy común ver todo este verde, pero para un extranjero que viene de un país con poca diversidad eso impacta.

La primera vez que vino a Colombia fue en 1982 pero antes de llegar a Colombia ¿sabía algo del país?

Colombia se conocía en Rusia gracias a los libros de Gabriel García Márquez. Me emocioné con el realismo mágico y el país de Macondo, ese fue el primer conocimiento que tuve del país en los años 70.

Pero cuando llegué a Colombia, en cierto modo, estaba lista para encontrar lo que decía Gabriel García Márquez en sus libros, pero me dí cuenta que era realismo mágico, que en realidad no todo es como en los libros.

Por lo general de los países que más se conocía de América en Europa era sobre Estados Unidos, México y Argentina, pero Colombia se presentó en Rusia gracias a Gabriel García Márquez.

Lleva trabajando más de 30 años en Colombia ¿después de todo ese tiempo ya se siente colombiana?

Sí, sólo falta que me den el pasaporte colombiano. Porque llevo tanto tiempo aquí como que ya hablo como colombiana, pienso como colombiana y pues ya me siento parte de la cultura.

Ya no permito que nadie hable mal de Colombia, la defiendo mucho. En estos años no sólo estudié la biodiversidad, también estudié su historia y sus períodos dolorosos.

Gracias a ese conocimiento siento que como extranjera puedo contribuir al desarrollo del país.

A pesar de no contar con tecnología de punta para estudiar la biodiversidad del país ¿por qué decidió quedarse en Colombia?

Yo creo que eso no es cierto, lo que pasa es que el costo para importar la tecnología y lo demorado en llegar hace que el país se atrase.

Hacer ciencia en Colombia es muchísimo más caro y más lento, al igual que todas las leyes que demoran la importación de equipos entonces yo diría no es imposible, es sólo más difícil porque hay menos recursos.

No es imposible, lo único que hay hacer es llenarse de valentía, paciencia y perseverancia. Las cosas no salen como podrían salir en otros países pero definitivamente no es imposible.

Además cuando vienen científicos de Europa y Estados Unidos se sorprenden por la tecnología que tenemos, porque es nuestra tecnología inmersa en la biodiversidad.

Ellos pueden tener sus aparatos, pero no tener diversidad al lado. Hay que acostumbrarse al tiempo y a los recursos porque el resto lo tienen los colombianos : las capacidades intelectuales son las mismas y hasta son más creativos, mucho más creativos que los extranjeros.

Aparte de Bucaramanga ¿qué otras ciudades de Colombia conoce? ¿Cuál es su favorita?

Conozco la Costa Atlántica, la Costa Pacífica, el Amazonas, prácticamente he estado en todos los departamentos y sus capitales. También en sus pueblitos.

Por amabilidad, me gusta mucho Medellín porque son muy muy corteses y amables, uno se siente muy bien atendido.

También me gusta mucho Cali porque es una ciudad llena de alegría, amabilidad, pero son un poquito más secos, más reservados.

En la Costa Atlántica y Pacífica también son muy amables y son realmente los más desarrollados en la parte, intelectual y artística porque la costa es la entrada de cosas nuevas al país.

Boyacá por ejemplo, me encanta por sus paisajes, sus verdes y sus montañas.

Yo creo que cada lugar de Colombia tiene su encanto y son complementarios; lo que no encuentras en un departamento lo encuentras en el otro. Por ejemplo: Bogotá me encanta, es una ciudad en todos sus términos o sea es un lugar urbano muy sofisticado con su gastronomía, sus centros de diversión y sus librerías, que por cierto, no hay en Bucaramanga.

Para mi ha sido muy interesante estudiar la diversidad cultural y social: diferenciar los acentos, las palabras que usan, y la comida.

Hace 10 años Colciencias organizó a los científicos del país para que formaran grupos de investigación y se formalizaran toda clase de estudios pero ¿ha visto la evolución? usted como directora general del Centro Nacional de Excelencia de Investigación para la agroindustralización de especies vegetales aromáticas y medicinales tropicales.

Sí he visto la evolución, yo siempre he dicho que las ideas son muy buenas, el problema es que la idea surge con cada nuevo director de Colciencias y con cada nuevo ministro. Entonces cuando cambia el Gobierno, cambian las ideas, y eso es muy dañino para la ciencia, porque no hay continuidad.

Sin embargo, hoy en día funcionan los Centros de Excelencia, y me parecen muy buenos porque la gente de diferentes ramas de la ciencia se unen para estudiar la biodiversidad. Para estos estudios se necesitan biólogos, taxónomos, químicos, médicos, es decir un grupo transversal el cual tiene resultados interesantes que a veces se ven y a veces no por la no financiación continua al campo de la ciencia.


Colombia es uno de los países con mayor biodiversidad del planeta, entre todas estas plantas ¿cuál es su favorita? y ¿por qué?

Mi favorita curiosamente es el árbol Ylang Ylang que fue introducido a la flora de Colombia. Este árbol viene de Indonesia. Es un árbol de la misma familia de árboles de guanábana y chirimoyas, tiene unas flores de las cuales se obtiene el perfume ya listo.
A mi siempre me ha encantando este árbol por su aroma, sus fragancias, de hecho lo estamos promoviendo para la obtención de aceites perfumísticos y me parece que podría ser buena opción para un nuevo cultivo de Colombia.

Colombia tiene una tradición ancestral en el tema de combinar plantas para hacer medicinas ¿cómo ve esta tradición, se puede juntar con los estudios científicos?

Todas las medicinas, todas la moléculas para combatir bacterias, virus u hongos vienen de las moléculas de las plantas. Ya todo está creado.

Es por eso que nosotros nos encargamos de poner a prueba esas leyendas urbanas que le recomiendan tomar una ‘agüita’ de x planta para tratar una enfermedad. Algunas de ellas sólo tienen un efecto placebo y no ayuda en realidad.

Para finalizar ¿qué consejos le daría a los jóvenes que aspiran a ser científicos como usted?

El principal consejo, es que el científico debe sobrevivir a la universidad, porque es allí donde se mata toda la curiosidad. El estudiante entra preguntando el ¿por qué? de todo, pero el profesor entra con un solo objetivo y es enseñar el conocimiento tal cual él lo tiene aprendido.

Si sobrevives a los estudios y sigues preguntándote el ¿por qué? de las cosas es porque tienes algo potencialmente para ser científico, porque a veces hay conocimiento que adquirimos por curiosidad, por el simple hecho de saber cómo está construido el mundo.

Entonces si no existe curiosidad se le recomienda dedicarse a otros estudios, porque lo que distingue a un buen científico es esa angustia por saber la respuesta al porqué de las cosas.

Articulos Relacionados

  • Vea las nuevas camisetas mundialistas con diseños ‘vintage’
  • Estas son las ciudades más amigables del mundo
  • Vea el tráiler de Phantom Thread, la película final de Daniel Day-Lewis
  • El arte está en todas partes: hasta en las fotos de paparazzi