Libro recomendado de la semana: Balsa de Fuego de Juan Carlos Garay

El periodista musical y escritor Juan Carlos Garay lanzó su tercera novela titulada Balsa de Fuego que describe la escena musical de Colombia a mediados del 90.

Si está buscando una historia que hable sobre la escena musical de Colombia a mediados de los 90 y 2000 y aparte tenga drama, romance e historia; este es su libro.

El narrador de Balsa de Fuego es un periodista que se sumerge en la vida de Sebastián Vidales, el bajista de un grupo de heavy metal bogotano llamado Ultratumba que por situaciones que no le vamos a contar aquí (no queremos dañarle la historia) hace un viaje espiritual a Bombay en busca de nuevas experiencias.

Ese viaje a la India marca el destino de Vidales, que al volver a Colombia funda Balsa de Fuego, una banda que viaja al Pacífico colombiano en busca de los sonidos ancestrales de la marimba y la gaita para mezclarla con el rock y jazz, creando una fusión indescriptible que terminó adueñándose de miles de fans por todo el país.

“Lo que quería reflejar en el libro es la época en que los músicos de Colombia redescubren la belleza musical de nuestro país. En los 90 pasamos del heavy metal a sentirnos orgullosos de Lucho Bermúdez y de todos esos músicos que nos hacen sentir nuestro folclor” dijo Juan Carlos Garay a Revista Diners.

Esta novela tuvo una ardua investigación que revivió los mitos que guardan los bares de La Candelaria (Bogotá) como Quiebracanto. “Una de las anécdotas que de hecho fue cierta, fue cuando Patrick Moraz, uno de los pianistas más respetados del mundo vino a Colombia de incógnito y tocó en un bar de la ciudad de Bogotá. Luego de su gran interpretación el dueño del bar le dijo que no le diera tan duro al piano y desde entonces Moraz no volvió a Colombia”.

Además, Balsa de Fuego muestra cómo la escena musical se gestaba con bandas como 1280 almas, Aterciopelados, Toto la Momposina, y hasta Lucho Bermúdez a quien Garay a modo de broma asegura, es el músico que debemos canonizar.

Los periodistas también tiene una gran responsabilidad en el libro: “No se trata de repetir lo de afuera sólo porque fue premiado con un Grammy, se trata de ser más activos y descubrir los talentos escondidos, como le sucede al periodista de la historia” dijo Garay.

Además de ser una obra de ficción, este libro se le puede considerar como una enciclopedia de la música colombiana. Recoge los sonidos ancestrales que salen del Festival de Petronio Álvarez celebrado en Cali, un ambiente musical que no se puede comparar con ninguna escena.

“La costa del Pacífico, es nuestra costa olvidada; cuando uno dice que se va de vacaciones a la costa, uno siempre piensa en Santa Marta o Cartagena, pero nunca se pasa por la cabeza que puede hablar del Pacífico. Ese olvido puede ser uno de los responsables de mantener el folclor y la riqueza del currulao”.

Para completar la escena, este libro guarda la historia de varios personajes que crecen a medida que la historia evoluciona.

“Nicolás Suescún se convirtió en un personaje del libro porque utilicé su poema ‘Las cosas que he ido escondiendo’ como una canción de heavy metal. La historia con esta canción se creció tanto que llame al maestro Suescún y le pedí que me ayudara con un comunicado. Ese comunicado aparece en el libro y el dictado por el poeta. Nicolás se metió en el juego de la novela y le estoy muy agradecido por eso” dice Juan Carlos Garay a Revista Diners.

Para sorpresa de muchos, este libro es el retrato completo de finales del siglo XX y principios del XXI, pues no sólo hace referencia al rock y el folclor, sino también a la escena de música electrónica que había en Colombia.

Juan Carlos Garay promete con este libro lleva al lector en un viaje ancestral por la vida de un músico que triunfa, fracasa, se levanta y sigue triunfando; es una novela, pero puede adaptarlo perfectamente a los inicios de las bandas de rock que tiene este país.

Si le gusta el rock este es su libro, si es un padre preocupado por su hijo que es rockero este es su libro, si le gusta descubrir nuevos sonidos y es amante de la música le recomendamos a Balsa de Fuego como libro de cabecera.

A continuación el poema ‘Las cosas que ha ido escondiendo’ de Nicolás Suescún (1937):

Las cosas que he ido escondiendo
bajo las piedras
entre los esqueletos
en el polvo
en las sillas
en los papeles
entre pecho y espalda
surgen de pronto
proyectando sombras espesas
viscosas
como moco de político pájaro
abrí los ojos
y me dijeron que en un país de ciegos
hiciera como el ciego
después me enseñaron las palabras
y me aconsejaron que cerrara la boca
si no era para repetir lo repetido
y que fuera manso
para llegar al reino de los cielos
me dictaron todo lo que podía hacer
creer y recibir
y yo gemía de noche
entre las sábanas
porque no era tan santo
como San Luis Gonzaga
vuelven estas cosas que he ido apilando
a la vera del camino
para olvidarlas
vienen como con pies
hablan como con boca
los patios donde me calentaba a medias
las piezas en tinieblas
y la luz
los pecados mortales y los veniales
las sesiones finales
los valses del teatro hogar
y todas esas fiestas infantiles
con aquellos regalos regalados
vuelven como empujadas por el viento
este helado silbido paramuno
y me llevan de la mano
de paseo por la calle de siempre
con la pordiosera
sus trapos y sus perros
con el niño
durmiendo en su caja de whisky johny walker
que sigue tan campante
con el sacristán masturbándose
ante la virgen
y su lindo niño en brazos
con el hombre
esperando la muerte en una esquina
con el hombre
esperando la vida en un camastro
con todos los vivos
y todos los difuntos
y más frío que el que tendré en mi tumba.

Tomado de: Festival de poesia de Medellín

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