Angélica Blandón, la protagonista de Fragmentos de Amor, conversó con Diners

La actriz antioqueña nos contó sobre este nuevo reto actoral, el exceso de interés del cine y la televisión por el posconflicto y por qué se siente a veces como Leonardo DiCaprio.

Angélica Blandón nació en Medellín y tiene 34 años. Comenzó su carrera como actriz de teatro y pasó a la televisión interpretando a Pato”, de la serie Oki Doki (1994). De ahí en adelante ha hecho parte de películas como Paraíso Travel (2007), Almas Perdidas (2010) y en televisión ha actuado en Sin tetas no hay paraíso, Las muñecas de la mafia, Tres milagros, El estilista y otras más.

En Fragmentos de amor interpreta a Susana, una joven y sensual mujer que vive un romance con Rodrigo, a quien le cuenta sus historias de amor. Esto hace que él sienta celos, rabia y se vaya transformando poco a poco. La película es dirigida por el uruguayo Fernando Vallejo, está basada en el libro de Héctor Abad Faciolince, titualdo “Fragmentos de un amor furtivo”, se estrena el próximo 18 de agosto y se desarrolla a partir de una pregunta ¿Qué tanto estás dispuesto a contar por amor?

¿De qué trata Fragmentos de amor?

Es la historia de un hombre que últimamente no puede sostener una relación con una persona. Entonces conoce a Susana, una profesora de natación que también es escultora. Mientras empiezan a sostener la relación ella le cuenta de sus amores pasados, lo que va a hacer que Rodrigo empiece a obsesionarse con sus historias. Susana es como una Scheherazade colombiana.

Cuéntenos acerca de Susana, ¿Cómo es ella?

Es desparpajada, relajada, muy segura de su cuerpo, desinhibida, ha tenido muchos amantes y de hecho cuenta que las cosas que hace las aprendió de ellos: aprendió de escultura y de pintura por uno de sus ex novios, supo sobre natación por otro que era nadador profesional, sabe de pájaros porque salió con un ornitólogo. Ella descubre la vida a través de sus amores.

¿Cuáles fueron los retos para interpretarla?

En esencia Susana y yo somos muy parecidas. El reto fue más con el tema de la palabra, porque es un personaje que habla toda la película. Trabajé mucho en eso, también entrené con un profesión de natación durante un año. Esas dos cosas me generaron un trabajo extra.

¿Tuvo algo que ver Héctor Abad Faciolince en el desarrollo de la película?

Él sale en una de las escenas, pero sinceramente no tuve mucho contacto con él. Sé que tuvo un trabajo fuerte en la creación del guión con el director y Laura Duque, la productora. Quien conozca el libro y vea la película se dará cuenta que somos muy fieles a su esencia. No puede ser del 100% porque cuando llevas literatura a la pantalla muchas cosas, por el formato, cambian.

¿Cómo fue el trabajo con el director, Fernando Vallejo?

Es su ópera prima como director. Su experiencia en publicidad lo llevó a ser súper estético. Además, en la película estoy el 70% del tiempo desnuda, entonces era muy importante para mí alcanzar la confianza que logré con él (y el otro protagonista, José Ángel Bichir). Nunca he considerado que mi fuerte sea el físico, no sucede que vaya caminando por la calle y me sienta demasiado bella, y eso me generaba inseguridad, estar tanto tiempo desnuda, hablar y hacer cosas…

Parte del rodaje se hizo en San Juan de Puerto Rico, ¿Cómo fue la experiencia de rodar en el extranjero?

Ya había rodado antes en nueva York y en México D.F. Esta vez ocurrió algo particular. La historia de la película ocurre en Bogotá pero los interiores fueron rodados en Puerto Rico y tuvimos varios días donde el aire acondicionado no funcionó. Yo tenía ropa bogotana: cuello de tortuga, saco, abrigo, medias veladas y eso fue muy complicado, pero todos lo recordamos con mucha diversión. Después de todo era más fácil llegar a las escenas donde había que quitarse la ropa.

Ha sido nominada en varias ocasiones a varios premios pero aún no gana uno…

Yo soy el Leo DiCaprio colombiano. No hay año desde que empezó mi carrera en que no me nominen por los menos a tres premios. Ha faltado pelo para la moña.

Pero no le preocupa…

Cero, no trabajo por premios, además no tendría dónde ponerlos. Mi casa está llena de cosas. Sin duda si un premio llega voy a ser feliz y por ahí puedo cobrar un poco más, pero la verdad eso no me trasnocha.

¿Qué diferencias hay entre ser actor y actriz?

Sobre el rol de ser actriz hay más presión, porque las mujeres “tenemos” que hacerlo todo bien, llorar, vernos lindas, sonreír, porque en este país si una mujer no sonríe entonces es una antipática, y ahí sí hay una presión, una cierta incomodidad. Cada vez se siente menos, no sé si es porque cada vez me despojo más de los prejuicios y dejo que la gente opine lo que quiera.

¿Qué cambios ha visto en la industria audiovisual colombiana?

Siento que el cine ha crecido un montón, que en el exterior nuestras películas se ven más, nuestros actores son cada vez más respetados; pero siento que la tv se estanca, como que se está yendo para atrás en cuanto a historias, lenguaje, trato. Cuando una novela tiene 7 puntos de rating dicen ¡wow!, y cuando hice Las Muñecas de la mafia eran 37, entonces uno dice: ¿qué es lo que está pasando? Siento que nos toca hacer un revolcón, cambiar eso del ahorre acá, quite acá, esto ya lo hicimos… El público no es tan bobo como quizás piensan.

¿Cree que el cine y la televisión tengan una responsabilidad en el postconflicto?

Si hablamos de telenovelas, no. No son educativas. Si uno va a poner una novela para pensar que el público se va a educar pues estamos equivocados. Ahora, bien, yo siempre he dicho que el cine es la radiografía de un país y debe retratar eso que los seres humanos están viviendo o superando. Es normal que se quiera hacer una catarsis, pero también hay muchas historias que la gente quiere contar, se necesitan de esas películas que solo sean para entretener. Que durante una hora y media en el cine se te olvide que tienes que ir a hacer una vuelta al banco, pagar la cuota de la casa, que se te olvide que peleaste con tu marido, que se te olvide la vida por un segundo.

¿Qué ha sido lo más difícil de la carrera?

Cuando duré un año sin trabajar. Es duro, los actores estamos desempleados la mayoría del tiempo, entonces te empiezas a cuestionar, dudas… Incluso estoy escribiendo una serie sobre eso. Uno de los personajes es una actriz que se queda sin trabajar y empieza a cuestionarse todo, si es bonita, si es fea, muy rubia, muy castaña, si es buena actriz, mala, si ya no es joven. Lo bueno es cuando sales de eso y puedes hablar del tema. Sales más fuerte.

¿Qué proyectos tiene en camino?

Estoy en el previo de rodar otra película, promocionando mis películas y eso es lo que tengo de acá a tres meses. A veces sucede que planeo mucho y todo se tiene que ir modificando.

Articulos Relacionados

LO MÁS RECIENTE

  • Detrás de la portada: septiembre y nuestro gran especial de yoga
  • Galería: ¿Quiere convertirse en un personaje de Pixar?
  • El regreso, el dolor y la melancolía representados en desnudos artísticos
  • ¿Ya vio ‘La mujer que bota fuego’, el nuevo video de Manuel Medrano?